Publicado 11/02/2015 19:38:37 +01:00CET

Una juez procesa al empresario Ángel Fenoll y a otras seis personas por enterrar basuras en campos de Vega Baja

ALICANTE, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una juez de Orihuela ha procesado al empresario Ángel Fenoll y a otras seis personas más, cuatro de ellas familiares suyos, por un delito medioambiental, tras constatar en el transcurso de la investigación los indicios que apuntan a que enterraron de forma ilegal basuras en diversos campos de la comarca de la Vega Baja.

Estas pesquisas constituyen una de las veinte causas independientes en las que se desgajó el sumario del 'caso Brugal' y una de las primeras de dicha operación que alcanza esta fase procesal. Las restantes han sido archivadas o bien continúan bajo investigación en su fase inicial de diligencias previas.

El auto del juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 de Orihuela, fechado el pasado 4 de febrero y al que ha tenido acceso ahora Europa Press, establece que Fenoll coordinó con su hijo Antonio Ángel que los diversos transportistas que recogían las basuras con destino a su planta de tratamiento, propiedad de la mercantil Proambiente SL, las vertiesen "en diversas fincas del término de Orihuela próximas al vertedero, sin la preceptiva autorización".

"Y así se vino haciendo durante un periodo de tiempo indeterminado que se extendió hasta el año 2009, y a 2011 en relación a la finca sita en el término municipal de Abanilla", precisa la magistrada. En ese último lugar, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil constataron la presencia de camiones con residuos los días 3, 10, 12 y 25 de marzo de 2011.

En esa práctica supuestamente ilegal participaron otros imputados: Francisco Poveda y el antiguo concejal de Albatera por el PP Francisco Javier Bru García, administrador de la mercantil Ambiental Elements SL, que se encargaba del tratamiento de residuos entregados por el Centro de Tratamiento de Residuos del Baix Vinalopó y que "también vertió residuos en las ya citadas fincas", siempre según el relato judicial.

Los desperdicios se echaban sobre el terreno "sin ningún tipo de selección previa" y luego se cubrían con tierra que era aplastada por maquinaria pesada. El movimiento de terrenos, los olores, la presencia de lixiviados en épocas de lluvias y los expedientes de la Confederación Hidrográfica del Segura y la Conselleria de Medio Ambiente destaparon estas irregularidades.

Junto a estos sospechosos, la magistrada procesa al sobrino de Fenoll Ángel Javier, que coordinaba "los trabajos de vertidos en las fincas exteriores", y otro familiar del empresario, Francisco Fenoll, "que se encargaba de tapar con tierra con una máquina las basuras vertidas", fundamentalmente entre los meses de mayo y junio de 2008 en la finca denominada Los Corrales, en Orihuela. Una empresa colaboró con ellos en esos hechos, Transformaciones Veras, del también procesado José Vera.

EXPEDIENTES DE LA CHS

Al constatar residuos no autorizados que afectan el dominio público hidráulico por "percolación de lixiviados a los acuíferos subterráneos" en dichos terrenos, la CHS tramitó diversos expedientes sancionadores. En su auto, la juez relata la transformación de otras fincas para la plantación de críticos por parte del procesado Poveda, concretamente en Los Ruviras y Los Sigüenzas, trámite que fue objeto de expediente por parte del organismo de cuenca hídrica.

"La superficie total afectada por esta actividad incesante que se prolongó a lo largo de los años, y el volumen estimado de material vertido de residuos sólidos" en las diferentes parcelas rondan en total las 390.000 toneladas, que afectaron a unos 421.000 metros cúbicos de suelo con calificación de rústico.

En otras parcelas del polígono 7 de Orihuela se constató una "liberación de lixiviados (vertido acuso producto del lavado y descomposición de un residuo sólido), así como "altas concentraciones de cloruros, sulfatos, amonios y demás materiales pesados que, según conclusiones de los distintos informes elaborados, constituyen un grave peligro para el equilibrio de los sistemas naturales".

La titular del juzgado concluye que los siete imputados han provocado con sus acciones "un daño medioambiental cuya remisión requiere que el terreno sea sometido a un complejo proceso de restauración (...) cuyo coste está aún por determinar".

Asimismo, esos presuntos delitos medioambientales han generado "una fuerte emanación de gases" y han hecho que en época de lluvias los lixiviados rezumen. Las basuras también son arrastradas por el viento y al ser un terreno permeable "existe un evidente riesgo" de contaminación de acuíferos subterráneos y lagunas. Así consta en varios informes periciales incorporados al sumario.

Para la magistrada, los hechos relatados son constitutivos de un delito contra el medio ambiente y los recursos naturales y de la instrucción se desprende que los siete procesados pudieron cometerlo. En cambio, la juez ha decidido sobreseer el proceso para otros dos imputados, un conductor de una máquina excavadora, y el administrador de una mercantil de Torrevieja que transportaba basura, por cuanto que no se ha acreditado que tuvieran conocimiento de los vertidos ilegales en las fincas.

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