Publicado 15/04/2021 14:24CET

Mona Hatoum enfrenta a los espectadores del IVAM a la incertidumbre con piezas que evocan "belleza y amenaza"

La directora del IVAM, Nuria Enguita y el comisario de la muestra dedicada a Mona Hatoum, José Miguel G. Cortés, tras una de las obras de  la artista.
La directora del IVAM, Nuria Enguita y el comisario de la muestra dedicada a Mona Hatoum, José Miguel G. Cortés, tras una de las obras de la artista. - EUROPA PRESS

VALÈNCIA, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) rinde homenaje a la artista Mona Hatoum, Premio Julio González 2020, en una gran exposición que reúne una treintena de esculturas, grandes instalaciones y obra sobre papel, realizadas en su mayor parte a lo largo de las últimas dos décadas.

La muestra, que se exhibirá desde el 16 de abril hasta el 12 de septiembre, refleja las "cicatrices de la guerra" y del conflicto bélico, pero también de la emergencia medioambiental, y busca "confrontar al espectador con la incertidumbre que nos rodea" a través de piezas que se mueven entre la belleza, la amenaza y en ocasiones, el humor.

Así lo ha explicado la propia creadora durante la presentación de la exposición, la primera que hace en València. Lo ha hecho de forma telemática, debido a la imposibilidad de acudir a la ciudad por la pandemia de la Covid-19, una crisis sanitaria que pone de relieve "a lo grande" esa incertidumbre y que ha hecho más presente la "precariedad esa "precariedad" de la vida, ha señalado.

La directora del IVAM, Nuria Enguita, y el comisario de la muestra, José Miguel G. Cortés, anterior responsable del museo, la han acompañado en la presentación desde el auditorio del recinto.

Hatoum, de origen palestino y nacida en Beirut, ha desarrollado su carrera en Londres, donde reside desde 1975. Centra su interés en la creación de unas piezas que, a pesar de su forma simple y reduccionista, impactan emocional y psicológicamente en el espectador.

Con frecuencia utiliza materiales atractivos con los que crea grandes instalaciones que, vistas de cerca, permiten atisbar bajo su superficie un trasfondo de amenaza o de peligro. La exposición presenta también una serie de obras clave dedicadas a los mapas, un tema que explora de forma recurrente en su producción desde mediados de los años noventa.

De este modo, el recorrido expositivo permite caminar desde grandes arquitecturas de hierro, en ruinas, hasta grandes mapas hechos con canicas, luces de neón o pastillas de jabón, sin dejar de lado los muebles y objetos domésticos transformados con otros usos o lecturas, o incluso pelo humano.

Hatoum comenzó su carrera con performances y vídeos de contenido sociopolítico en los que utilizaba su propio cuerpo para "demostrar de forma simbólica los efectos de la violencia y el control social" pero después ha querido "crear situaciones e invitar al público a entrar y acceder para formar parte de la situación y vivir la experiencia en su propia carne", ha explicado la artista.

En esta muestra el visitante puede "interactuar directamente con la obra, generar su propia experiencia y plantearse sus propias ideas", ha comentado.

OBRA CRÍTICA PERO AFIRMATIVA, "SIN TIRAR LA TOALLA"

En este sentido, la directora del IVAM, Nuria Enguita, ha resaltado que el trabajo de Hatoum es "crítica pero afirmativa, en positivo". Así, aunque cada persona puede acercarse a su obra de una manera distinta, hay algo en ella que anima a "no tirar la toalla" e invita a "seguir trabajando" en un campo de acción. Como ella misma diría, "tenemos que seguir viviendo en un planeta vivo, tenemos que saber como seguir con el problema", ha subrayado Enguita.

La responsable del museo ha destacado las creaciones de Hatoum como "un espacio en acción creado durante una larga trayectoria que plantea una nueva relación entre los objetos, las palabras y los cuerpos" y que realza la "fragilidad del espacio tiempo en el que vivimos".

Por su parte, el comisario de la muestra José Miguel G. Cortés, ha resaltado la "gran coherencia y honestidad personal" de la creadora, que aunque utilice diversos formatos y materiales mantiene sus "implicaciones sociopolíticas, una gran belleza, e incluso el humor".

De sus obras ha querido destacar cuatro aspectos: su carácter ambiguo y paradójico que permite múltiples lecturas; el reflejo de la fragilidad e inestabilidad de la existencia; el trabajo de la memoria y la identidad; y los efectos de la violencia, introduciendo elementos poéticos.

Contador