El Museo Arqueológico de Dénia adquiere un cepo de ancla del siglo I descubierto hace 40 años

Cepo hallado hace 40 años en Dénia
AYTO
Actualizado 29/08/2018 18:08:34 CET

ALICANTE, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Museo Arqueológico de Dénia (Alicante) ha ingresado en su fondo un nuevo hallazgo subacuático, tras la donación por parte de sus descubridores de un cepo o contrapeso de ancla de plomo, de la época romana en el siglo I, hallado hace alrededor de 40 años en la punta norte de la bahía de L'Almadrava.

El descubrimiento ha sido presentado este miércoles en rueda de prensa por el concejal de Cultura, Rafa Carrio, y el arqueólogo municipal, Josep Gisbert. Se trata de un hallazgo subacuático encontrado por Jaime Mateu Serrano y Angelino Mut Femenía, tras la donación efectuada por este último a la galería, por lo que se formaliza a nombre de sus descubridores, detalla el consistorio en un comunicado.

Según ha relatado Mut, fue a finales de la década de los 70 cuando, mientras buceaban a tres metros bajo la superficie por la zona, dieron "azarosamente" con algunas piezas de hierro y plomo en descomposición, además de este cepo.

"Sacarlo a la superficie fue una tarea que costó mucho, pero que ha traído una compensación muy positiva", ha destacado, ya que extrajeron el capo manualmente, "a base de garrafas de agua, con una cuerda y muy poco a poco".

El arqueólogo ha explicado que la pieza se sitúa en época Flavia (70-90 a.C) y que corresponde a la nave hundida tarraconense, de transporte de vino en una ruta meridional, "seguramente hacia Cartago Nova y naufragó en la punta norte de l'Almadrava".

Tras los trabajos de documentación y estudio, el Ayuntamiento de Dénia evaluará la posibilidad de realizar una reconstrucción del ancla romana, de unos 77 centímetros, para su exposición en el futuro Museu de la Mar, ha avanzado Gisbert.

OTROS HALLAZGOS EN LA ZONA HACE 20 AÑOS

Para el especialista, esta pieza tiene un "gran interés", porque ha recordado que hace 20 años se produjo otro hallazgo de varios objetos en la misma zona, como un zuncho de plomo, un ancla lítica y grandes fragmentos de dolia, además de un sello de plomo con el nombre del mercader Tiberius Claudius Amiantus de Tarraco, del siglo I.

Estos descubrimientos permitieron documentar los vestigios del naufragio de una nave hundida con carga de vino transportado en dolia. Fueron publicados por Gisbert en 2008 en las 'Actas del Congreso Comercio. Redistribución y Fondeaderos. La navegación en vela en el mediterráneo'.

Por su parte, el concejal de Cultura ha agradecido la donación, y ha manifestado que "es gracias a la voluntad y sensibilidad de personas como Angelino que se estudia, se restaura y se pone en valor una parte de nuestra historia para el disfrute público".

Bajo este prisma, ha realizado un llamamiento a buceadores profesionales o aficionados a que sigan el ejemplo en caso de encontrar objetos arqueológicos subacuáticos, y avisen a los técnicos competentes para la custodia, protección y difusión.