El presidente de IFA cree que el proyecto de ampliación era político y que el arquitecto "vino designado"

Publicado 07/02/2019 13:29:50CET
El actual presidente de la Institución Ferial Alicantina (IFA), José Luis Gisber
INMA CABALLER/FLICKR CORTS VALENCIANES

El exdirector general dice que había que "viabilizar" la feria repensando el modelo y que no se llegó a los 160 millones

VALÈNCIA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El actual presidente de la Institución Ferial Alicantina (IFA), José Luis Gisbert, que fue nombrado en este cargo en 2016 y que desde 2000 había sido miembro del comité de dirección, ha señalado que hasta donde él sabe el proyecto de ampliación de la feria que se aprobó en 2004 era una apuesta política de la Generalitat entonces presidida por Francisco Camps y ha agregado que el arquitecto al que se le encargó, el mismo que en la ampliación de Feria Valencia, fue "impulsado desde Valencia, no hubo concurso, vino designado".

Así lo ha indicado durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre los recintos feriales en Les Corts, en la que ha señalado que la idea del proyecto de ampliación por importe de 160 millones de euros surgió del director general, el comité no tuvo nada que ver y se presentó al comité y se aprobó, sin oposición, aunque algunos como él plantearon "preguntas" al respecto.

"Nadie alzó la voz diciendo que esto es inviable", ha admitido, aunque "parecía tremendamente ambicioso, incluso dudoso, porque se manifestó que quizás nos metíamos en zonas que lindaban lo que no era la actividad propia de la feria, dudamos que fuera oportuno", ha señalado.

Preguntado sobre si tenía, por tanto, sentido un proyecto así con la cifra de negocio de IFA en esa época, ha señalado que no y que preguntó al exdirector general Antonio Galvañ y dijo que sí: "Tenía un poder de convicción bastante elevado".

Respecto al proyecto, más adelante, del IFA Arena que no llegó a materializarse, ha indicado que se dijo que el planteamiento era que las ferias tenían que cambiar su modelo de negocio, pero ha subrayado que la comunicación de la dirección con el comité ejecutivo y el de dirección era "escasa" y se producía una "política de hechos consumados" y, por tanto, ignoraban "algunas cosas".

"Siempre nos ponían ante una política de hechos consumados. Galvañ tenía un poder de convicción grande y el comité una confianza absoluta en su criterio, pensaba que había que transformar la actividad ferial en otro tipo de actividades, que ese era el futuro".

Preguntado sobre si tenían conciencia de la responsabilidad que asumían con sus decisiones, ha señalado que "no mucho", ni desde el comité ni desde el patronato, y sobre si cree que ha habido una mala gestión en IFA, ha indicado que "sobre todo en esconder información".

En estos momentos, ha dicho, IFA "es viable económicamente y la actividad ferial está garantizada" y los pabellones 1 y 2 están en funcionamiento tras haberse reparado las deficiencias. Para el futuro, apostaría "por un camino como el actual, de promover la actividad en la provincia".

EL OBJETIVO ERA "VIABILIZAR" LA FERIA

Tras Gisbert ha comparecido el exdirector general de IFA durante 10 años desde enero de 2005, que ha señalado que la ampliación es un proyecto que hereda y que la decisión es "evidentemente del Patronato" con el objetivo de hacer viable la feria, una institución que era entonces "incapaz incluso de sostener su propia actividad".

"Se hace una reflexión en el Patronato sobre cómo viabilizarla, ya que está situada en una ubicación estratégica, con muchísimas posibilidades, en un entorno turístico y el mercado ferial estaba cambiando", ha dicho, por lo que se optó por focalizarse en un turismo de ocio con oferta diferenciada relacionada con los eventos, el turismo de convenciones, congresos o presentación de producto, aprovechando la oferta hotelera y las comunicaciones.

Ha precisado que se hace una estimación de 160 millones pero "la realidad no es esa, no se ha llegado nunca a los 160 millones" y se contó con el aval de la Generalitat. Parecía "lógico", ha apuntado, que pese a que entonces IFA no estaba definida como entidad pública en sus estatutos, que una institución "que cumple un valor público sea avalada por la Generalitat".

Galvañ ha explicado que el propio 'president' Francisco Camps presidió en 2004 un Patronato de IFA en el que se comprometió a dar esos avales que después se materializan en un protocolo de intenciones y un contrato con el IVF.

Ha justificado, ante la pregunta de los grupos, el pago de 250.000 euros a un asesor experto en espacios multifuncionales Jordi Vallverdú, ya que participó en reuniones y sus aportaciones se incorporaron a los informes para definir el modelo de negocio del IFA Arena, además de "abrir la puerta a empresas que operan en todo el mundo".

Aunque "no se ha puesto un ladrillo" de este recinto, existen los planes de infraestructuras y el modelo de operaciones. "Le puede parecer que es mucho dinero, pero en seis años de trabajo tampoco es tanto, sobre todo si trabajamos para comprometer una inversión que puede ser de 30 millones".