Puig exalta la voz valenciana para liderar la defensa de una España federal: "Ni separatismo ni centralismo"

Actos de celebración del Día de la Comunidad Valenciana en el Palau de la Genera
Enrique Palomares - Europa Press
Actualizado 09/10/2018 13:05:34 CET

Aprovecha la presencia de Sánchez para reclamar "financiación justa, inversiones equitativas y lealtad institucional"

VALÈNCIA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha manifestado que, ante los "síntomas de agotamiento" del estado de las autonomías, la receta es "profundizar en lo federal" desde la humildad. Y "ahora que las instituciones catalanas se han levantado de la mesa en la que siempre habían contribuido a una apertura, es precisamente la Comunitat la referencia y es más necesaria la voz valenciana para liderar la defensa de las autonomías" y mirar a España con un mensaje claro contra la polarización: "Ni separatismo ni centralismo".

Puig se ha pronunciado en estos términos durante su discurso institucional del 9 d'Octubre en la entrega de las distinciones que otorga la Generalitat con motivo del Día de la Comunitat Valenciana. El acto ha contado por primera vez con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha acudido acompañado del ministro de Fomento, el valenciano José Luis Ábalos.

Precisamente ha aprovechado para defender una reforma de la financiación autonómica, una reivindicación que "no ha cambiado", ha puntualizado, y que seguirá exigiendo "gobierne quien gobierne en España". Así se ha dirigido expresamente a Sánchez para pedir "una financiación justa, inversiones equitativas y lealtad institucional". En definitiva, "el cumplimiento efectivo del autogobierno, el cumplimiento de la Constitución", ha remarcado.

Además, el jefe del Consell ha subrayado que "si en 1982 los valencianos y valencianas nos ganamos nuestro derecho al autogobierno, ahora es el momento de hacer más efectivo el autogobierno, de profundizar en nuestra singularidad, romper nuestra invisibilidad y de abrir paso a una agenda propia". Según ha argumentado, los pueblos avanzan o retroceden pero nunca se quedan parados por lo que "aquellos que frenan la reforma, lo que realmente proponen es una contrarreforma".

En el caso, el pueblo valenciano ha decidido: "Queremos avanzar en el autogobierno, en los derechos de las mujeres, en un nuevo contrato social que garantice la igualdad y más democracia" ha subrayado. Según Puig, las autonomías han permitido un desarrollo democrático, social y económico que hubiera sido imposible desde una concepción radial de la política". "40 años de Constitución constatan que la inteligencia no es centralista", ha agregado.

Durante los últimos años, sin embargo, "mientras se producía el discurso y la acción recentralizadora, las comunidades autónomas sostenían una parte fundamental del Estado de Bienestar, pese a la insuficiencia de recursos" y "sin el esfuerzo de las autonomías, especialmente las más infrafinanciadas, no se hubieran sostenido ni la educación, ni la sanidad ni los servicios sociales, y hoy la deuda impagable sería la deuda democrática".

Por este motivo, "las autonomías pueden mejorar su gestión sin duda, pero nunca pueden ser acusadas de ser la administración malgastadora del Estado", ha defendido. De hecho, cada año, el conjunto de las CCAA recibe 16.000 millones de euros menos de aquello que sería necesario para cumplir con las competencias que otorga la Constitución, ha señalado.

"Y dentro de esa insuficiencia global, hay un problema de equidad cuando las diferencias son de casi 1.000 euros por habitante". De ahí que, cuando los valencianos pedimos la reforma del sistema de financiación, lo que estamos pidiendo es que se cumpla la Constitución", ha señalado expresamente a Sánchez.

DOS AMENAZAS A COMBATIR: UNIFORMISMOS E IDENTITARISMOS

Puig ha querido dejar claro que exige reformas para que los valencianos puedan "avanzar en un contrato social que garantice el proyecto de vida de cada ciudadano y el futuro de nuestra democracia". "La defensa democrática desde una identidad cívica frente a los uniformismos o los identitarismos, dos amenazas a combatir", ha advertido.

A su juicio, la sociedad valenciana ha inaugurado una nueva etapa en la que los valores de la honradez, el esfuerzo y la responsabilidad han sustituido a los principios que justificaron la especulación, la corrupción y los oportunismos". "El momento valenciano es hoy la oportunidad valenciana", ha celebrado.

En este sentido, ha destacado que "si el cambio de gobierno en España ha abierto una puerta para superar el problema valenciano, el momento valenciano nos permite impulsar un nuevo contrato social basado en los pilares del desarrollo, la igualdad y la plenitud democrática".

"EL MAÑANA NO PERTENECE AL ODIO"

La democracia, ha dicho, "no baja los brazos como en el pasado y defiende sus valores ente al fantasma de los populismo conservadores de Europa, un populismo conservador que tristemente ya está presente en demasiados discursos de la política española y valenciana". Por tanto, si en 2015 la emergencia democrática para los valencianos era echar la corrupción, hoy hace falta proteger la democracia del populismo conservador", ha advertido.

Se trata de "cerrar el paso a la xenofobia, la intolerancia, el ataque a las libertades para influir en una idea de progreso compartido en España y en Europa". "Tenemos el deber ético de hacerlo como hicimos con el Aquarius". "El mañana no pertenece al odio, pertenece a la esperanza", ha sentenciado.

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