Archivo - CValenciana.-INCLIVA investiga la mejora del diagnóstico de la infección por la bacteria 'Clostridioides difficile' - INCLIVA - Archivo
VALÈNCIA 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
El instituto de investigación sanitaria Incliva, del Hospital Clínico de València, ha liderado y coordinado un estudio que analiza la situación actual de la estrongiloidiasis en la provincia de Valencia y evidencia que esta infección parasitaria continúa presente en este entorno, incluso fuera de las áreas tradicionalmente asociadas a su transmisión.
El estudio, cuyos resultados se han publicado en la revista Tropical Medicine and Infectious Disease, aporta una visión actualizada sobre la evolución, características y distribución de esta enfermedad y plantea la necesidad de reforzar su detección, especialmente en personas con problemas inmunitarios.
Este trabajo se ha desarrollado con la intervención de investigadores del Área Cardiovascular de Incliva y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Servicio de Medicina Interna y del Servicio de Microbiología del Hospital Clínico, algunos de ellos también vinculados a la Universitat de València (UV). También han participado el Hospital Francesc de Borja de Gandia (Valencia) y el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoi (Alicante).
La estrongiloidiasis está causada por Strongyloides stercoralis, un parásito intestinal que suele asociarse a regiones tropicales y subtropicales. Sin embargo, históricamente la Comunitat Valenciana ha presentado uno de los principales focos de transmisión autóctona en Europa, especialmente en zonas vinculadas al cultivo del arroz en la comarca de La Safor.
Durante años se consideró que la enfermedad estaba prácticamente limitada a determinados entornos rurales y que su presencia había disminuido progresivamente. La ausencia de estudios recientes había contribuido a reforzar esa percepción.
A partir de ahí, el objetivo principal del trabajo fue analizar "hasta qué punto esta infección en la actualidad constituye un problema anecdótico y presente solo en poblaciones muy restringidas y en descenso o, si, por el contrario, sigue manteniendo una presencia constante en nuestro medio incluso fuera de las áreas históricamente consideradas endémicas y en población sin clara relación con el entorno agrícola", explica el doctor Carlos Bea, director del estudio y autor de correspondencia del artículo e investigador de Incliva.
El estudio analizó los casos diagnosticados entre enero de 2015 y diciembre de 2024 en los tres hospitales participantes, incluyendo pacientes mayores de 16 años. Los resultados muestran que se siguen registrando de forma constante casos considerados autóctonos o locales en los tres centros estudiados.
Además, los investigadores han observado un incremento progresivo del número de diagnósticos debido al aumento de los casos importados desde otros países. Según el doctor Bea, se puede afirmar que "la infección sigue presente en nuestro medio, incluso en pacientes sin un claro vínculo con el ámbito rural, aunque la naturaleza de la infección y el tipo de estudio no permiten demostrar el momento de adquisición de la misma".
Los investigadores destacan que esta situación obliga a mantener la vigilancia clínica y epidemiológica sobre una enfermedad que, en muchos casos, pasa desapercibida.
RIESGO PARA PERSONAS INMUNODEPRIMIDAS
La estrongiloidiasis puede permanecer durante años sin producir síntomas o manifestarse únicamente con signos inespecíficos, como picor generalizado, lesiones cutáneas, diarrea o dolor abdominal. Sin embargo, su principal riesgo aparece en personas con el sistema inmunitario debilitado por enfermedades o tratamientos que reducen las defensas. En estos pacientes, el parásito se puede multiplicar de forma descontrolada y provocar cuadros graves que afectan a órganos como el intestino, los pulmones, la piel o incluso el sistema nervioso central.
Ahora bien, el estudio no permite determinar la prevalencia real de la enfermedad en la población general, ya que únicamente analiza los casos diagnosticados en pacientes a quienes se les realizó una prueba específica por sospecha clínica o como parte de un cribado. "Nuestra intención es iniciar próximamente un estudio de seroprevalencia que permita conocer la verdadera carga de enfermedad en la población y disponer de datos más precisos sobre su impacto real", concluye el doctor Bea.
Por parte de Incliva-Hospital Clínico también han participado en el proyecto las doctoras Andrea de Castro, como primera autora, y Anaïs Corma, como autora de correspondencia. Ambas son investigadoras del Área Cardiovascular de Incliva y el Servicio de Medicina Interna del Clínico. La doctora Corma es también investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Infecciosas (Ciberinfec) del Instituto de Salud Carlos III.
Han participado otros autores vinculados a Incliva y al Clínico, entre los que destacan los doctores Miquel Moret, Alicia Marco y Alicia Lucas, del Servicio de Medicina Interna y la Unidad de Enfermedades Infecciosas, y los doctores Javier Guillem (coprimer autor), David Navarro e Isabel Corrales, del Servicio de Microbiología del Clínico.