Publicado 22/07/2020 14:00:48 +02:00CET

Russafa Descansa pide reubicar todos sonómetros instalados para que sus mediciones sean "representativas"

Sonómetro en una pasteleria Calle Sueca con Avda Germanias de València
Sonómetro en una pasteleria Calle Sueca con Avda Germanias de València - RUSSAFA DESCANSA

   VALÈNCIA, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La Asociación de Vecinos Russafa Descansa reclama la reubicación de todos los sonómetros instalados por la Concejalía de Calidad Acústica del Ayuntamiento de València en el barrio de Ruzafa para que sus mediciones sean "representativas".

   Se cumpliría así, además, "con lo aprobado en los presupuestos participativos de 2016-2017 de forma que sus mediciones sean representativas, como establece el anexo V del Decreto 104/2006, de 14 de julio, del Consell, de Planificación y gestión en materia de contaminación acústica". "No pueden serlo cuando han sido ubicados unilateralmente en una pastelería, una tienda de puertas y armarios o un garaje", lamentan.

   El colectivo vecinal reclama asimismo la ubicación de un sonómetro monitorizado en la calle peatonal Cura Femenia, "de forma que se cumpla la ordenanza de protección contra la contaminación acústica en una de las zonas cero de la saturación acústica de Ruzafa". Esta calle peatonal fue uno de los puntos de medición acordado en el grupo de trabajo de Ruzafa, una iniciativa vecinal finalmente aprobada en los presupuestos participativos de 2016-2017, explican en un comunicado.

   Desde la asociación señalan que el procedimiento administrativo de declaración del barrio de Ruzafa como una Zona Acústicamente Saturada (ZAS) requiere la realización de un estudio acústico y la ubicación municipal de los sonómetros "no se corresponde con las mediciones representativas que exige la normativa autonómica y municipal de protección contra la contaminación acústica".

   Según los datos facilitados, Ruzafa cuenta con unos 350 establecimientos hosteleros y algo más de 275 de estos locales públicos disponen de autorización de terrazas. Las terrazas autorizadas en este barrio se amplían a 70 más cuando se consideran las que afectan a las fincas colindantes a los locales hosteleros, entre los que también se encuentran locales con ambientación musical (discopubs, cafés musicales o concierto, y los bares musicales o salones-lounge).

   Como consecuencia, en el barrio de Ruzafa "se producen unos elevados niveles sonoros debido a la existencia de numerosas actividades recreativas, espectáculos o establecimientos públicos, a la actividad de las personas que los utilizan, al ruido del tráfico en dichas zonas, así como a cualquier otra actividad que incida en la saturación del nivel sonoro de la zona", afirman.

   A los efectos de comprobar dichas condiciones corresponde la elaboración un estudio previo por técnico competente, el cual se ajustará a lo establecido en el anexo V del Decreto 104/2006 de 14 de julio, de planificación y gestión en materia de contaminación acústica.

   Gracias a los presupuestos participativos de 2016-2017, una propuesta vecinal del grupo de trabajo constituido a tal efecto propuso la instalación de 15 sonómetros monitorizados en el barrio de Ruzafa para obtener mediciones representativas y comprobar las anteriores condiciones establecidas en la normativa autonómica y municipal de protección contra la contaminación acústica.

PUNTOS DE UBICACIÓN

   La iniciativa vecinal aprobada detallaba las zonas concretas donde deberían haberse instalado: en los seis chaflanes de las principales calles (Cádiz, Sueca, Cuba con Puerto Rico y Literato Azorín), 2 en calles peatonales (Cura Femenia - Cádiz, Vivons - Cádiz) y 6 en las calles donde se encuentran las principales disco-pubs, discotecas y afters (Cuba, Tomassos - Carles Cervera, Gran Vía Germanies - Sueca, Gran Vía Germanies - Cádiz, Pedro III - Pintor Salvador Abril, Sumsi - Matias Perelló).

   Estas zonas, mantiene la asociación, "eran suficientemente representativas como para llevarse a cabo mediciones y comprobar que no se superan los objetivos de calidad para el ambiente exterior en este barrio".

   Sin embargo, "pese a todo lo anterior, las ubicaciones decididas unilateralmente por la Concejalía de Calidad Acústica han vuelto a desvirtuar de nuevo lo aprobado finalmente en los presupuestos participativos de 2016-2017 y lo acordado en el grupo de trabajo", critican.

   Y añaden: "No se han instalado los 15 sonómetros en su ubicación proyectada ni tan siquiera para llevar a cabo mediciones representativas, que son las que corresponden con el anexo V del Decreto 104/2006, de 14 de julio, del Consell, de Planificación y gestión en materia de contaminación acústica".

   En esta línea, advierten que "no se pueden ni se podrán considerar mediciones representativas las obtenidas a partir de sonómetros instalados por el propio consistorio junto a garajes bien alejados de las actividades recreativas, espectáculos o establecimientos públicos, a la actividad de las personas que los utilizan; tampoco cuando se emplazan sonómetros monitorizados encima de pastelerías o de tiendas de puertas y armarios, medidores acústicos alejados deliberadamente por el propio consistorio y su delegación responsable de calidad acústica de los focos de contaminación acústica en el ambiente exterior".

   Según la asociación, "solo uno de los 13 sonómetros instalados por la concejalía responsable de calidad acústica se encuentra en la fachada de un establecimiento hostelero, mientras que el resto de sonómetros se encuentran bien alejados no solo de las terrazas hosteleras sino también de las actividades recreativas, espectáculos o establecimientos públicos, a la actividad de las personas que los utilizan en todo el barrio de Ruzafa".

   El ruido que generan estas actividades "no puede ser silenciado deliberadamente por un consistorio que debe proteger a sus ciudadanos de la contaminación acústica y promover la participación vecinal con proyectos de inversión en los presupuestos participativos", agregan.

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