Una tesis doctoral analiza la política lingüística de los gobiernos de la Generalitat entre 1983 y 2003

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: martes, 18 julio 2006 13:53

VALENCIA 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un investigador de la Universitat de València, Anselm Bodoque, ha realizado una tesis doctoral que analiza la política lingüística de los sucesivos gobiernos autonómicos valencianos (1983-2003) en la que se constata que el modelo aplicado por el PSPV y el PP es, en sus características centrales, similar, pese a las diferencias que originariamente separaban a los dos partidos, las distintas redes de actores con que cada Ejecutivo colabora y, especialmente, las diferencias respecto a la identidad de la lengua.

La investigación de Anselm Bodoque, que lleva por título 'El valenciano y la política de los gobiernos autónomos (1983-2003). Un caso de análisis de políticas públicas', se leerá esta tarde en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho, y ha sido dirigida por Joan Subirats y Josep Maria Felip. El tribunal estará integrado por Albert Hauf, Vicent Franch, Jordi Aregelaguet, Enrique Guerrero y Rafael Castelló, según informaron fuentes de la Universitat de València.

El autor ha tratado de identificar las similitudes y diferencias de la política lingüística de los gobiernos socialistas y de los gobiernos del PP, así como reflexionar sobre la influencia de esta política en la evolución del conflicto lingüístico valenciano en su doble vertiente contemporánea: debate sobre la identidad del valenciano y proceso de sustitución lingüística del valenciano por el castellano.

La investigación partía de una hipótesis según la cual pese a las diferencias de los dos gobiernos valencianos y los cambios en la política pública sobre la lengua, el modelo de política lingüística aplicada por el PSPV-PSOE y el PP es, en sus características centrales, similar. De la misma manera, el autor también sospechaba que las políticas lingüísticas habían modificado algunos aspectos del doble conflicto lingüístico, pero no lo habían superado en absoluto.

De acuerdo con la tesis doctoral, el hecho lingüístico (y el hecho político) es intrínseco a la condición de seres humanos, y alrededor de la lengua (o lenguas) siempre hay una política impulsada por los poderes públicos, según informaron las mismas fuentes. Anselm Bodoque cree que "contrariamente a lo que ha sido y es habitual en España, las políticas lingüísticas deberían ser consideradas, vistas y teorizadas más como políticas de reconocimiento de derechos civiles de los hablantes de una lengua determinada", señalaron.

En consecuencia, estas políticas deberían orientarse a que los hablantes de una lengua puedan aspirar a vivir y ejercer sus derechos lingüísticos de la manera más plena y absoluta posible en todas las situaciones comunicativas. Por el contrario, de acuerdo con el autor de la investigación, "actualmente se practican políticas identitarias de afirmación y supervivencia de características generalmente nacionales (en los discursos identitarios fuertes) o una clase de particularidad cultural curiosa y atípica (en los discursos identitarios más débiles)", según estas fuentes.

La tesis "analiza la realidad de las 10 lenguas españolas y su distinto nivel de reconocimiento y política lingüística", y constata cómo "a falta de una teoría fuerte sobre la necesidad normal de garantizar los derechos lingüísticos de los ciudadanos, lo que se impone son políticas lingüísticas cuya intensidad acaba dependiendo de la fuerza política y demográfica de los hablantes de lenguas minorizadas y de los discursos y las fuerzas nacionalistas de cada zona".

El trabajo "también analiza la evolución del conflicto lingüístico valenciano para caracterizarlo en su fase actual como un doble conflicto: sobre la identidad de la lengua y de sustitución lingüística y como la intensidad de la división identitaria alrededor del valenciano en la Comunitat Valenciana".

Entre las conclusiones destaca que la política lingüística aplicada por los gobiernos valencianos ha estado muy influida por el sistema español de políticas lingüísticas y, especialmente, por el conflicto sobre la identidad y el nombre de la lengua, que se origina en la Comunitat Valenciana a partir de la transición.

Otra de las conclusiones es que "las políticas lingüísticas no han sido capaces de superar el conflicto sobre la identidad del valenciano y despolitizar el debate sobre la lengua, y tampoco han conseguido lo que formalmente era el objetivo último de la política lingüística de todos los gobiernos: favorecer la recuperación del uso social del valenciano en todos los ámbitos y funciones, poniendo fin a los procesos de sustitución y minorización lingüísticas".

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