VALENCIA 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
El decano del Colegio de Abogados de Valencia (Icav), Fernando Alandete, presentó ayer su dimisión "irrevocable" en una Junta de Gobierno en la que expresó su agradecimiento a "todos y cada uno de los miembros" de la dirección y a todo el personal de la institución colegial, según informaron fuentes de esta entidad.
El Icav ha remitido una circular, la número 39/06, en la que da cuenta de que el decano de la institución presentó ayer una carta en la Junta de Gobierno en la que comunicó su dimisión "irrevocable" y en la que, según se señaló, todos los miembros de la Junta le pidieron que "reconsiderara su postura".
No obstante, según indicaron, el decano manifestó la "irrevocabilidad" de esta decisión y los miembros de la Junta de Gobierno "expresaron su reconocimiento a la labor realizada durante su mandato en defensa de los intereses de la abogacía al mismo tiempo que su dedicación y sacrificios personales en favor del Colegio".
Por su parte, el decano "agradeció a todos y cada uno de los miembrosde la Junta de Gobierno su colaboración haciéndola extensiva a todo el personal del Colegio de Abogados".
A partir de ahora, en aplicación del artículo 81.2 del Estatuto del Ilustre Colegio de Abogados de Valencia, el vicedecano de la institución, Francisco Real Cuenca, asume las funciones de responsable de la institución.
Fuentes del Colegio, que indicaron que no van a hacer declaraciones en relación con la decisión adoptada por Alandete, afirmaron que creen que no se alterará el proceso de elecciones que estaban previstas para noviembre y que iban a ser convocadas oficialmente en la Junta General señalada para ese mes. Asimismo, desde la conselleria de Justicia se rechazó valorar esta decisión.
La institución colegial preve que se mantenga esta situación, con Francisco Real como decano en funciones, hasta las elecciones de noviembre y la toma de posesión del que salga elegido nuevo responsable, que será en enero de 2007.
Alandete se ha caracterizado en las últimas fechas por las críticas realizadas al Gobierno de la Generalitat, presidido por Francisco Camps. Entre ellas, le acusó de "favorecer" a una entidad, la Fundación Agua y Progreso, poniendo a su disposición los recursos públicos que supone la asistencia del gabinete jurídico por el interés que el agua tiene en la confrontación política y de "marginar" al resto de entidades.
Asimismo, le acusó de "carecer de receptividad" ante las necesidades y problemas del colectivo de letrados. El decano llegó a calificar de "prepotente" al Consell y le recomendó pasar "una temporadita en la oposición" porque "no viene nada mal".