Actualizado 08/12/2007 20:31 CET

Valencia.- Enguera recupera parte de su historia tras restaurar el antiguo lavadero público

VALENCIA, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

El antiguo lavadero público, elemento singular en la arquitectura enguerina, devolverá al municipio un importante fragmento de su patrimonio cultural. La arcaica construcción, datada en 1929, está recobrando su estampa original de la mano de los alumnos de la escuela taller Sierra de Enguera III, informaron fuentes de la Diputación de Valencia en un comunicado.

"Las obras de restauración del tradicional lavadero comenzaron el pasado mes de octubre gracias a una subvención del Servef y su ejecución se hará manteniendo el mismo raso y las mismas medidas que el original, así como su ubicación y entorno", indicó el alcalde de Enguera, Santiago Arévalo.

Para hacer posible que la construcción imprima la especial singularidad que emanaba años atrás, los participantes en el módulo de albañilería han sacado la vieja cimentación que ha servido de base para el nuevo lavadero, consolidando su estructura y acondicionando la cubierta de madera que servirá de umbráculo, ya que el antiguo edifico no se puede ejecutar debido a su proximidad con la carretera. Además, los alumnos del módulo de Jardinería serán los encargados de darle un toque ecológico al antiguo lavadero acondicionando las zonas de parques y jardines que rodearán el edificio.

El antiguo lavadero se construyó hace siete décadas y desapareció en los años 80 debido a la nueva normativa de carreteras referente a puntos de escasa visibilidad.

Tras casi un siglo de andadura, el lavadero fue testigo de innumerables charlas, cambios de impresiones y revelación de las últimas noticias debido a la función socializadora del municipio, resultado de infinitas y obligadas citas que se propiciaban al filo de sus aguas. La ausencia de agua corriente en las casas obligaba a las mujeres a acudir a estas instalaciones a hacer la colada.

El Ayuntamiento de la localidad, debido al mal aspecto que mantenía la construcción, sopesó la idea de recuperar un fragmento de la historia de Enguera con la ayuda de la Escuela Taller de Empleo, ocupada por desempleados de más de 25 años de edad.

Así, esta escuela, compuesta por un total de 30 alumnos, pretende formar a sus integrantes enseñándoles un oficio. Las especialidades de albañilería, jardinería y selvicultura, carpintería y restauración y arqueología les sirven para aprender un oficio poniéndolo en práctica y mejorando así sus perspectivas de trabajo.

El módulo de albañilería, que se ocupa de la recuperación del antiguo lavadero, está compuesto por un hombre y ocho mujeres. El enguerino Paco Sales cometa que se siente "orgulloso del trabajo que están haciendo mis alumnas". Sales entró en el taller gracias a sus conocimientos de albañilería, y siendo el único hombre del grupo, asegura que todas las mujeres "ponen mucho entusiasmo y esfuerzo".

Muchas de las mujeres que realizan este módulo son madres de familia pero eso no supone un obstáculo para ellas. María del Mar y Verónica, esta última divorciada y con dos hijos a su cargo, eligieron desde el principio esta especialidad aunque saben que les será difícil encontrar trabajo en un ámbito laboral masculino. "El horario de la jornada es la gran ventaja, permite trabajar y disponer la tarde libre para dedicarlo al hogar", aseguran.

El módulo de jardinería está acondicionando en estos momentos zonas ajardinadas y parterres de la localidad, poniendo en muchos lugares césped artificial de fácil limpieza y conservación, contribuyendo a un ahorro de agua bastante notable en estas zonas. La nueva creación de un parque en la calle Alcalde José Carrión se verá mejorada con la instalación de césped de este tipo, mejorando la calidad e las zonas de ocio juego de los enguerinos.

Por otro lado, el módulo de jardinería se ha ocupado del mantenimiento y conservación de las piezas expuestas en el Museo Etnológico de Enguera, así como la restauración de nuevas piezas que se van a exponer en el mismo.

Los estudiantes de arqueología se están encargando de la Tercera Campaña de Excavaciones en el Poblado Íbero situado en el Cerro de Lucena. Compuesto por siete mujeres, la principal finalidad de este módulo es la formación de operarios especializados en patrimonio cultural, aunando tanto conocimientos teóricos como las prácticas que en este momento desarrollan en la excavación.