VALÈNCIA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de València ha homenajeado este viernes, en vísperas del Día Internacional de la Mujeres, a las primeras agentes de la Policía Local de esta ciudad, 29 mujeres que entraron a formar parte de este cuerpo municipal de seguridad en 1981 y tras aprobar una oposición. Representantes de este grupo han destacado que tuvieron que luchar "contra la incredulidad y la intolerancia de los ciudadanos" y contra "la desconfianza y el machismo".
"No se creían que había mujeres policías", ha señalado una de estas primeras policías locales de la capital valenciana, la comisaria principal actualmente jubilada Mª Carmen Mariblanca, durante el acto de homenaje celebrado en el Salón de Cristal del consistorio. En él han participado representantes de aquella "promoción de 1981" junto a autoridades municipales y compañeras de profesión.
La alcaldesa de València, María José Catalá, que ha presidido esta convocatoria, ha subrayado la "auténtica revolución" que supuso la entrada ese año de mujeres en la Policía Local de la ciudad. La primera edil ha asegurado que fueron "mujeres valientes que hace 45 años rompieron un techo de cristal con el que nadie antes se había atrevido" en la capital valenciana.
Este años se jubilan las dos integrantes de esta promoción que todavía están en activo en este cuerpo municipal. La primera edil ha citado durante el discurso que ha ofrecido el nombre de cada una de ellas: Carmen Mariblanca, Isabel Rodríguez, Ana Odena, Mari Carmen Penades, Maite Montesinos, Rosa Marina Julián, Mª Isabel Caballero, Mª José Rodrigo, Lydia López, Mónica Trujillano, Olga Sanz, Isabel Manzano, Amparo Ciurana, Vicenta Llúsar, Nieves Calvo, Mari Cruz Castilla, Carmen Calvo, Concha Ibáñez, Pilar Belchí, Francisca Miquel, Cándida Barroso, Lourdes Aguilar, Montserrat Roig, Amparo Lledó, Yolanda Suárez, Amparo Aguado y Belén Hernández, junto a las ya fallecidas Amelia Cabrelles y Juana Barri.
Al homenaje han asistido el concejal de Seguridad, Movilidad y Espacio Público, Jesús Carbonell; la concejala de Igualdad, Rocío Gil, y otros miembros del equipo de gobierno local y de la oposición, así como el comisario principal Jefe de la Policía Local, Ángel Albendín, impulsor de este acto reconocimiento, y la comisaria Estefanía Navarrete, quien ha conducido el acto.
Catalá ha remarcado que la entrada de estas agentes de la Policía Local de València fue "una auténtica revolución que en su día seguramente no fue percibida en toda la dimensión que tenía" cuya "trascendencia hoy resulta incuestionable". Asimismo, ha considerado que "una ciudad no es la suma de sus calles y edificios" sino "la suma de personas" y el resultado de "las decisiones de personas", tras lo que ha indicado que este viernes se ha reconocido "un paso que cambió el cuerpo de la Policía Local" de la ciudad.
"El 3 de agosto de 1981 --fecha de la incorporación de estas agentes-- 29 mujeres hicisteis historia y abristeis el camino a muchas mujeres que vinieron detrás", ha agregado la alcaldesa, que les ha dado las gracias por contribuir a un "mundo nuevo" y ha asegurado que ese fue "un paso que hizo a València mucho mejor".
"Costó mucho que la ciudad asumiera esa autoridad que habías ganado con una oposición. Tuvisteis que pelear contra la desconfianza y el machismo", ha dicho la primera edil, que ha apuntado que se cuestionaba que pudieran "acceder al arma reglamentaria o conducir". Así, ha apuntado que se dudaba de que "'las chiquitas' pudieran hacer todo lo que requería el mundo policial".
"SIN DAR UN PASO ATRÁS"
María José Catalá ha afirmado que esas 29 agentes no estaban en sus puestos de trabajo "por concesión" sino "por mérito" y ha valorado que se ganaran "el respeto de la ciudadanía servicio a servicio y turno a turno". "Os atrevisteis a cambiar las cosas sin dar un paso atrás", les ha dicho.
La responsable municipal ha destacado que en la actualidad son 312 las mujeres que forman parte de la Policía Local de València, una cifra que representa el 18% de sus efectivos. Asimismo, ha resaltado que las agentes están presentes en todas las unidades de este cuerpo: USAP, Grupo Gama, Caballería, Motoristas, Micromovilidad, Proximidad, Policía de Barrio y 092. Además, ha precisado que en la última promoción, la número uno ha sido una mujer.
Navarrete ha señalado que las integrantes de la "promoción de 1981" "fueron las primeras en patrullar las calles, en asumir mandos, turnos y responsabilidades" y "en demostrar con hechos que el servicio público y la entrega también tienen nombre de mujer".
"Y no fue un camino sencillo, les tocó trabajar en un contexto complicado, en una profesión totalmente masculinizada. Y tuvieron que abrir mentalidades, responder con excelencia allí donde algunos dudaban y sostener con serenidad lo que hoy consideramos normal. Gracias a su ejemplo, las generaciones que vinieron después encontramos un terreno más justo. Hablar de ellas es hablar de compromiso y cercanía con la ciudadanía, es hablar de lealtad al uniforme y de orgullo institucional", ha manifestado.
En representación de esas 29 primeras agentes, ha hablado, además de Mª Carmen Mariblanca, la comisaria Amparo Ciurana, que se jubila este año. Mariblanca ha asegurado que el camino "ha sido difícil porque desde el principio" tuvieron que "luchar contra la incredulidad y la intolerancia de los ciudadanos".
"A FREGAR"
"No se creían que había mujeres policías. Daban las vueltas con los coches para vernos y decían: es una mujer, es una mujer policía'", ha expuesto. Asimismo, ha recordado que cuando ponían alguna denuncia las "mandaban a fregar".
"Nos tuvimos que enfrentar a la desconfianza de los compañeros y a las dudas de los jefes sobre nuestra capacidad para realizar servicios y para ejercer el mando en categorías superiores. Con eso quedaba evidente que en la policía había un techo de cristal como en otras muchas profesiones", ha añadido.
GRUPO GAMA
Amparo Ciurana ha indicado que, "entre otras múltiples tareas", abordaron "desde muy temprano la atención primaria en materia de violencia de género, incluso antes de la publicación de la Ley Orgánica".
"Ya entonces atendíamos a mujeres que venían a los retenes exponiéndonos situaciones familiares insostenibles por causas de maltrato físico, psicológico y de cualquier otro tipo, y nos pedían qué hacer. Poco a poco, y al principio de manera descentralizada, fuimos configurando el actual Grupo Gama".