VALENCIA 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
El grupo socialista en el Ayuntamiento de Valencia consideró hoy que la administración debe "ser neutral" y "garantizar" así la "libertad religiosa" de los ciudadanos, al tiempo que rechazó que se pueda mantener de forma permanente en el Puente de Monteolivete la cruz que se instaló junto al altar habilitado en este punto con motivo de la visita del Papa, Benedicto XVI, a la ciudad.
El concejal del PSPV Juan Soto comentó hoy que a los miembros de esta formación en el consistorio "nos ha sorprendido mucho" que la cruz "no se haya desmontado" y que pueda quedarse "de manera permanente en este o en otro lugar" para recordar la estancia del Pontífice. El edil indicó que la cruz "se erigió con motivo de la visita del Papa" y que "estaba previsto desmontarla después".
Consideró también que plantear la posibilidad de dejar la cruz supone "una contradicción" y "una desautorización" a lo afirmado con anterioridad respecto a que esta instalación tendría carácter efímero, dijo.
Asimismo, manifestó que es "inaudito y anacrónico que se plantee la posibilidad de que en un espacio público se pueda mantener una instalación de este tipo, alusiva o representativa de determinada confesión religiosa".
Soto señaló que la propuesta de dejar la cruz en el entorno del puente de Monteolivete, en el que se situó el altar desde el que el Pontífice presidió dos actos religiosos, es "más propia de la estética megalómana del nacional catolicismo que de una ciudad democrática, moderna y aconfesional".
En este sentido, afirmó que "las ciudades, como tal, no tienen fe ni confesión religiosa" porque "son los ciudadanos los que las tienen", por lo que subrayó que las administraciones y las autoridades que se encuentran al frente de las ciudades deben ser "neutrales". Agregó que de este modo se "garantiza la libertad religiosa de todos los ciudadanos, de todas las confesiones y de quienes no creen".
El representante socialista lamentó que en el Ayuntamiento de Valencia existan "demasiados ejemplos de confusión entre el ámbito religioso y el público" y señaló que éstos "serían absolutamente incomprensibles en cualquier ciudad europea".
Así, avanzó que si finalmente se "confirma la permanencia" de la cruz, su grupo municipal planteará "mociones y todo tipo de iniciativas para que se retire de un espacio público". Destacó que para consolidar esta instalación "no nos sirve como excusa que sea un elemento conmemorativo de la visita del Papa".
PLACA CONMEMORATIVA
Juan Soto consideró que para recordar la estancia del Pontífice en la capital "se puede hacer de otras formas, sin necesidad de hacerlo a través de lo que es el símbolo de una determinada confesión religiosa". Aseguró que para ello se puede instalar una placa conmemorativa.
Por otro lado, el concejal rechazó que se apunte la posibilidad de cambiar el nombre al puente de Monteolivete y llamarlo Benedicto XVI. Al respecto, comentó que el PSPV "no rechaza a que a un espacio público se le dé el nombre del Papa como personaje histórico" pero advirtió de que los socialistas "no encontramos ninguna justificación para cambiar el nombre de un puente que está perfectamente identificado en el entorno geográfico del barrio" en el que se encuentra.