MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
El director chileno Alex Bowen recupera de la memoria colectiva el enfrentamiento fronterizo que se produjo entre Chile y Argentina en 1978, en la película 'Mi mejor enemigo', que se estrena mañana en los cines. Una cinta basada en hechos reales, narrados por sus protagonistas, los soldados que estuvieron en trincheras en plena Patagonia a punto de estallar un enfrentamiento armado entre ambas naciones.
La acción de 'Mi mejor enemigo' se sitúa en diciembre de 1978. Una patrulla chilena, perdida accidentalmente en la Patagonia, y una patrulla argentina, que se instalará delante de sus trincheras en espera de que dé comienzo la guerra, protagonizarán una singular historia de acercamiento entre bandos enemigos.
Nicolás Saavedra, Erto Pantoja, Miguel Dedovich, Jorge Román, Juan Pablo Miranda, Pablo Valledor, Felipe Braun, Víctor Montero, Andrés Olea y Diego Quiroz integran el cartel de este largometraje, candidato al Goya en la categoría de Mejor Película Extranjera de Habla Hispana.
Bowen se interesó por este asunto, que había permanecido oculto un largo tiempo durante la dictadura chilena, y que casi provoca una guerra. En Punta Arenas, al sur de Chile, existen campos minados y trincheras desde entonces, algo que impactó mucho al director. Bowen conversó después con los protagonistas de aquel episodio histórico y puso un anuncio en la prensa para localizar a los soldados que participaron.
LUCHA POR LA SUPERVIVENCIA
"Eran jóvenes de escasos recursos para los que estar en la trinchera era igual que estar en el bar; ese no era el problema, su problema real era vivir el día a día", dijo hoy en Madrid Bowen, destacando que este filme no pretende ser "un panfleto político".
La película, ante todo, plantea la relación de amistad entre los soldados de diferentes bandos. "Estuvieron ocho meses en las trincheras. Allí comían, soñaban, jugaban partidillos de fútbol y a las cartas", subrayó Bowen, interesado sobre todo en tratar la temática humana.
Bowen reconoció que en Chile queda pendiente de solucionar y hablar muchos asuntos que han quedado en el olvido. "No se ha hecho una película sobre todos los problemas que produjo la dictadura", precisó un director convencido de que "Chile no es capaz de juzgar a los que torturaron". "Esa película todavía no se ha hecho", dijo.
Otro asunto pendiente es, según Bowen, la historia de las personas que pertenecieron al Frente Patriótico y a la policía política, "gente que aprendió a vivir con la violencia". De hecho, su próximo proyecto cinematográfico, 'Los mil colmillos', estará centrado en cómo se gestó "la espiral de violencia que funciona para los negocios de EE UU" y cómo surgieron los "mercenarios latinos que fueron a la guerra de Irak".