LOS ÁNGELES, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -
El actor estadounidense Gabriel Luna cumple el sueño de su juventud al dar vida en pantalla el Terminator más sofisticado visto hasta la fecha, el temible Rev-9. Y lo hace enfrentándose ni más ni menos que a las leyendas Arnold Scwarzenegger y Linda Hamilton en 'Terminator: Destino oscuro' ('Terminator: Dark Fate'), producida por el hombre que creó este universo allá por los años 80: James Cameron, que retoma así el control de la franquicia.
¿Cuál fue la primera película de la franquicia 'Terminator' que viste?
Mi madre, que me tuvo cuando era muy joven y siempre ha sido tan cool, nos llevó a mi hermano y a mí a ver 'Terminator 2' cuando tenía unos 12 años, y me quedé impresionado. Formaba parte de una era dorada en que la tecnología era capaz de reflejar tu imaginación, con películas como 'Parque Jurásico', 'Batman' o la segunda película de la saga Terminator, con un Arnold Schwarzenegger impresionante que se hace amigo de John Connor cuando tenía una edad parecida a la mía. Así que yo también soñaba con formar parte de esa historia... ¡y quién me iba a decir que tres décadas después lo conseguiría!
¿Y cómo reaccionó tu madre cuando le dijiste que ibas a interpretar un papel clave en 'Terminator: Destino oscuro'?
¡Estaba tan emocionada! Últimamente le he dado buenas noticias; pero 'Terminator: Destino oscuro' ha sido de las mejores, ya que es difícil estar en una película así.
¿Quién es este terrible y prácticamente indestructible Terminator al que das vida en pantalla?
Es el Rev-9, un nuevo Terminator más evolucionado, que es un híbrido perfecto de los dos Terminator que se enfrentan en la segunda película de la saga. Así que tengo la fuerza del Terminator de Arnold y otras habilidades, como el poder de tomar la forma de cualquier persona que toco.
¿Qué hiciste para preparar el papel?
No hay método interpretativo para preparar un papel así, por lo que simplifiqué mi análisis del personaje y arranqué por lo básico, empezando por el aspecto físico del rol. Y luego me centré en ver lo que tenía que hacer para contar la historia correctamente. En el fondo, y más aún en este caso, intento dar lo máximo partiendo de lo mínimo. Al igual que el personaje, intenté ser eficiente.
¿Cómo ha sido tu relación con Arnold Scwharzenegger?
Muy buena. Empezó cuando tuve la suerte de entrenar a su lado en Budapest, lo que nos dio la oportunidad de pasar tiempo juntos, donde aprendí tanto de él y de su equipo. Arnold me animó y me ayudó mucho. Cuando trabajas junto a alguien así entiendes por qué es una estrella mundial del cine. ¡Y lo increíble es que le habían operado del corazón hacía sólo unos tres meses!
¿Cuál fue el mejor consejo que te dio?
Que me tomara mi tiempo. Me dijo que tanto el entrenamiento como todo lo demás requería su tiempo.