Los directores de cine Isabel Coixet y Fernando Lara durante el encuentro ‘Cineastas en la Academia’, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, a 4 de noviembre de 2026, en Madrid (España). La reunión entre Isabel Coixet y Fernando Lara, organi - Carlos Luján - Europa Press
MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
La cineasta Isabel Coixet ha advertido del momento "especialmente chungo" que atraviesa el mundo y ha reflexionado sobre el papel que puede desempeñar el cine en un contexto histórico que le lleva incluso a cuestionarse si tiene sentido seguir haciendo películas o si debería dedicarse a otra cosa.
"¿Quién no está desencantado? La historia tiene péndulos y ahora estamos en un momento del péndulo especialmente chungo", ha señalado la realizadora durante una conversación con el periodista y escritor Fernando Lara en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, tras la proyección de su película 'La librería'.
La directora ha expresado su convicción de que, aunque el péndulo volverá a cambiar de dirección, el presente le genera dudas sobre su propia función como cineasta. "En los momentos más horribles siempre pienso en el conflicto de los Hugonotes. Sí que me está permeando esta cosa de ¿tiene sentido seguir como cineasta, tengo que hablar de otras cosas? o ¿cómo es mi papel en el mundo?", ha reflexionado.
En este sentido, ha avanzado que tiene nuevas "aventuras" cinematográficas por delante, entre ellas, su intención de volver a la ciencia ficción. En el encuentro, Coixet ha agradecido a Lara la confianza que depositó en ella al comienzo de su carrera, cuando todavía eran pocas las personas que creían en su trabajo.
"Para una persona como yo, que viene un poco 'outsider', de no haber ido a la escuela de cine, que no he pertenecido a un grupito ni nada, tener alguien con tu formación, con tu 'pedigree', con tu 'background', creer en mí, para mí fue muy importante", ha reconocido.
Coixet ha relacionado la historia de 'La librería' -en la que una mujer que decide abrir un establecimiento de libros en un pequeño pueblo se enfrenta al rechazo de buena parte de sus habitantes- con algunas experiencias personales, después de haber sentido que determinadas comunidades le daban la espalda por expresar sus opiniones.
"Yo solo dije en un momento que a mi la independencia no me parecía una buena idea. A partir de ahí, mi vida donde vivo cambió y me vi apartada de muchas cosas. En ese momento, yo leo 'La Librería' y quiero hacer la película sobre la ruindad y sobre el no aceptar que alguien haga o diga algo que sea un poco diferente a lo que se estila, se lleva o a una corriente histórica", ha confesado antes de rematar que no quiere volver a hablar del tema y menos ahora que vuelve Puigdemont a España porque "va a ser el coñazo más total".
Coixet también ha defendido una relación poco mitificada con el mundo del cine y sus protagonistas. "No soy una persona mitómana", ha afirmado, antes de recordar que incluso aquellos actores a los que uno puede admirar y situar por encima de lo terrenal tienen comportamientos cotidianos que los devuelven a la realidad.
"Tú tienes una actriz mitificada que te parece alguien por encima del bien y del mal y luego la ves poniéndose ciega de las almendras y de los cacahuetes del minibar y diciéndote: 'Bueno, pero no nos lo cobrarán, ¿verdad?'", ha contado con humor.
En esa misma línea, ha rechazado que el trabajo en el audiovisual convierta a sus profesionales en una categoría de élite. "El cine es algo muy vistoso, con las alfombras rojas y los premios, pero al final hay gente que estamos tocados por el virus del cine, pero eso no nos convierte ni en más listos ni en mejores personas", ha señalado.
"No creo que esa tendencia a considerarnos una élite o a sentirnos ungidos por algo más allá de nosotros sea buena", ha agregado.
Por otro lado, la cineasta no se ha sentido especialmente cómoda con la etiqueta de referente para las nuevas generaciones. "A veces esta cosa de referente la emplean un poco para colocarte en un lugar como diciendo: 'Bueno, esta ya ha hecho lo que tiene que hacer', pero yo tengo muchas cosas que hacer", ha señalado.
MANIFIESTO EN SU CONTRA Y CIERRE DE LIBRERÍAS
Durante la conversación también ha recordado la polémica que vivió tras realizar el documental 'El techo amarillo', sobre los abusos sexuales sufridos por alumnas adolescentes del Aula de Teatro de Lleida por parte de dos profesores. Coixet ha explicado que decidió abordar el caso después de leer una investigación periodística y escuchar a las mujeres, y que se sintió especialmente orgullosa de que el documental ayudara a que su entorno comprendiera la dimensión de lo ocurrido.
Sin embargo, la directora ha relatado que, aproximadamente un mes después de la presentación del trabajo, recibió un mensaje de la viuda del director teatral Joan Ollé en el que le exigía retirar unas fotografías en las que aparecía su marido junto a uno de los acusados. Su negativa dio paso a un manifiesto firmado por alrededor de 300 personalidades del mundo de la cultura en defensa de Ollé, fallecido en 2022, entre ellas Joan Manuel Serrat, Sergi López, Ana Belén y Miguel Ríos.
"Nadie se puso en contacto conmigo, nadie me dijo nada antes. Ellos defendían al señor este de las fotos, que tuvo grandes acusaciones ¿Cuántos directores de cine en este país han abierto el periódico y han visto un manifiesto de media página diciendo que tienes que sacar unas fotos?", ha planteado.
En este sentido, ha recordado que al día siguiente pensó en una frase de un personaje de su película 'Ayer no termina nunca'. "A mí ya la naturaleza humana nunca me va a sorprender por el poder del grupo y el poder de ciertas élites para meter mierda sobre alguien que ha hecho un documental", ha afirmado.
En el tramo final del encuentro, Coixet ha lamentado el cierre progresivo de librerías, una realidad que ha relacionado con el espíritu de la película proyectada. No obstante, ha destacado que 'La librería' también ha despertado vocaciones y ha inspirado la apertura de nuevos establecimientos.