Actualizado 02/08/2018 9:36:04 +00:00 CET

Rodrigo Cortes: "'Blackwood' mira al público adolescente con mucho respeto y eso es lo que le permite ser cruel "

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   MADRID, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Este viernes 3 de agosto llega a los cines 'Blackwood', la nueva película del realizador español Rodrigo Cortés que, protagonizada por Uma Thurman, lleva a la gran pantalla el clásico de la literatura juvenil de los setenta 'Down a Dark Hall' de Lois Duncan. Una novela con una oscura trama plagada de resonancias artísticas que atrajeron al cineasta gallero hacia una historia a la que se ha querido acercar "sin paternalismos ni condescendencia", sino con mucho respeto por el público al que va dirigida. "Y es precisamente ese respeto el que te permite ser cruel, ser implacable con el público", sentencia.

   El filme relata la historia de cinco adolescentes problemáticas que son enviadas al internado Blackwood. Allí, bajo la férrea tutela de Madame Duret (Uma Thurman) comenzaran a mostrar talentos singulares que no sabían que poseían en diversas artes mientras poco a poco van experimentando extraños sueños y visiones a través de los que intuyen los secretos que se ocultan en los oscuros pasillos de la imponente mansión.

   Una trama que, sin renegar de la "naturaleza adolescente" de la obra en la que se basa, se eleva para lanzar al espectador "premisas crueles y despiadadas" que no estaban en la novela. Y es que más allá de una historia de fantasmas y de casa encantada, 'Blackwood' contiene un poderoso subtexto que, según apuntó Cortés en una entrevista a Europa Press, pone encima de la mesa "una reflexión sobre el arte como laguna muy oscura con una enorme capacidad creadora, pero también con una gran capacidad destructora. Como un lugar maravilloso y terrible".

   Lo hace en un filme que, destaca el director, también habla "del precio del talento, de la genialidad, y su capacidad de erosionar, y de cómo conseguir algo de verdadero fuste si no está sostenido en el esfuerzo y en la disciplina acaba cobrándose otro tipo de precio que a menudo es uno mismo".

THRUMAN, EL CENTRO DE BLACKWOOD

    Junto a Thurman, la gran e indiscutible estrella de la película, completan el elenco de Blackwood un joven reparto en el que destacan nombres como AnnaSophia Robb ('Soul Surfer', 'Un puente hacia Terabithia'), Isabelle Fuhrman ('Los juegos del hambre', 'Masters of Sex') o Taylor Russell ('Perdidos en el espacio').

   "Una de las cosas que más me interesó del proyecto fue la posibilidad de trabajar con un elenco prácticamente al completo femenino y compuesto por una gente tan joven, algo que me permitió mover músculos como director que hasta ahora no había ejercitado", dice Cortés que destaca el enorme compromiso de las jóvenes actrices para llegar a "lugares profundos y delicados muy expuestos actoralmente" en perfecta armonía con la actitud de Thruman, muy alejada de "la imagen de diva".

   Y es que después de haber enterrado, literalmente, a Ryan Reynolds en Buried y haber rodado con Sigourney Weaver y Robert De Niro en Lucas Rojas, Cortés está ya bregado en estas lides. "Uma es una purasangre e inevitablemente se convirtió en el centro gravitatorio de todo el reparto, tanto por su papel como por su sola presencia", recuerda el director que asegura la estrella "nunca hizo valer su posición de preeminencia" ni trató a sus jóvenes compañeras "con condescendencia ni paternalismos".

TRASCENDER EL GÉNERO JUVENIL

   "Trataba a todas estas niñas no como tales, sino como actrices. Y no como actrices jóvenes, sino como actrices talentosas. Se relacionó con ellas de igual a igual y ahí reside el verdadero respeto", sentencia. Un respeto que él como director también ha querido tener con el público adolescente al que, en principio aunque no exclusivamente, va dirigida esta historia.

   "La película está destinada a todos los espectadores, buscando algo más elegante que trascienda el género juvenil, pero tampoco reniega de su naturaleza adolescente", insiste Cortés que ha intentado marcar distancias con "todas esas sagas juveniles que todos tenemos en mente y que son tantas que no hace falta ni mencionar" dirigiéndose al espectador adolescente "de tú a tú", lanzándole un mensaje "sin ninguna condescendencia y sin paternalismos" de forma, avisa el director, "implacable".

   Y es que para el cineasta gallego, la mejor forma de "respetar a tu espectador" es ser así de "implacable" con él y considerar que "tiene capacidad de aguante y que puede sumergirse en una aventura como esta, en un viaje muy físico". Y ese precisamente es el elemento diferencial de Blackwood, que "no mira al espectador adolescente de arriba a abajo, sino con mucho respeto" y es precisamente "ese respeto el que te permite ser cruel".