MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -
El colectivo neomusical Suakai ha compuesto expresamente en Dolby Atmos su última producción musical, 'Natura', que permite "escuchar y sentir" con una obra que sumerge al público en "una película sin palabras", capaz de fusionar nuevas sonoridades y timbres "clásicos y novedosos".
Como ha explicado el CEO del colectivo y compositor del álbum, Iván Carmona, en rueda de prensa en Ocine Urban Caleido, en Madrid, se trata de una creación "un poco diferente" a nivel musical, ya que "se ha pensado totalmente en el sistema Atmos desde la composición". Aunque ya había mezclado 'Luces, música y acción' y 'Reflejos' en Dolby Atmos, éste es su primer álbum compuesto para ser mezclado y escuchado en esta tecnología de sonido inmersivo.
'Natura' --interpretada por violín, dos chelos, percusión y elementos electrónicos-- describe, como ha detallado, el proceso de persecución de un sueño y las diferentes fases que se viven durante el camino: la motivación, la creación, la utopía, la frustración, la lucha contra uno mismo, y finalmente, la paz y satisfacción de conseguirlo.
De este modo, el primero de los seis movimientos, 'Focus', habla de "la motivación que se necesita tener al comenzar un proyecto", mientras que 'Creado en calma' explora el momento de creación inicial: "te sientas en el sofá y decides qué proyecto quieres hacer con calma y serenidad absoluta".
A continuación, el tercer movimiento, 'Natura', transmite la idea de "ese sueño sin muros ni límites", hasta que llega el cuarto movimiento, 'Reminiscence', en el que "el proyecto se empieza a torcer" y aparece la nostalgia. De este modo, comienza una "batalla cruda", en la que la persona decide luchar y seguir con el proyecto, 'Batalla'. Todo desemboca en 'Serenity', el momento en el que "has ganado, te sientas y ves en qué se ha convertido ese sueño inicial".
Por todo ello, se trata de una obra en la que, como ha señalado el compositor, hay "momentos muy íntimos" y otros "muy álgidos e intensos" que Dolby Atmos potencia.
En ese contexto, gracias a la tecnología empleada, aunque el chelo toque un "largo rato", no se escucha solo, sino que, como ha explicado Carmona, "casi sientes la madera, las crines del arco dando en la cuerda y el pisar de dos dedos en el bastidor". "No hacen falta muchas notas ni muchos elementos", ha apostillado.
Con esta tecnología "tienes más espacio pero no necesitas más notas, esa es la gracia", ha reiterado Carmona. "Puedes evolucionar los timbres totalmente, pues el sistema contrasta muchísimo más y genera mucho más impacto e intimidad a la vez. Los momentos suaves son muy suaves y los momentos fuertes muy fuertes porque se han convencido con ese gran rango dinámico que ofrece Dolby Atmos", ha concluido.
"CAMBIAR EL CHIP"
Por su parte, la directora de Suakai y violinista, Claudia Oses, ha reconocido que, cuando recibió la partitura, no le encontró sentido a un fragmento en el que era protagonista y "no sabía cómo interpretarlo".
Con Dolby Atmos "hace falta cambiar el chip" porque, como ha destacado, es necesario "entender lo que tocas en su contexto, ya que la música no solo depende del músico, sino también del sistema". "Pasas de escuchar a sentir la música, pasas de oír a sentir", ha apostillado.
En esa línea, el productor musical y compositor, Mikel F. Krutzaga, ha destacado que "no necesariamente se debería tardar mucho más" en la producción si el material está bien grabado, así como el arreglo y la dirección "es clara desde el principio".
Como ha puntualizado, aunque el trabajo recae en "generar los espacios", Dolby Atmos ahorra el problema de "no tener espacio y se amontonen las cosas", como ocurre con el estéreo.