Extremoduro o cómo pegarse un tiro en el pie y seguir corriendo

Portada Del Nuevo Disco De Extremoduro
WARNER
Actualizado 27/05/2011 19:48:47 CET

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS - Miguel Martorell) -

Publicar un nuevo disco y no conceder ni una sola entrevista, ni salir de gira para presentarlo en directo va contra toda lógica promocional y, en la era digital, es el camino más corto al matadero. Pero es que asomarse a los abismos es la especialidad de Roberto Iniesta.

En el mundo de la música, el dinero se hace en la carretera. Gente como Love of Lesbian o Vetusta Morla dan fe de ello. También las discográficas, que en los últimos años intentan pillar tajada de las giras y conciertos de sus artistas para no verse con una mano delante y otra detrás. Repletas de CD's, eso sí.

Bajo esta premisa, cualquier músico sensato bien podría relegar a un segundo plano el lanzamiento del disco -que mantendrá por una cuestión de romanticismo- y dedicarse a anunciar que tiene nuevas canciones que presentar en público. Rueda de prensa, entrevistas, nota promocional y a currar.

Roberto Iniesta ha demostrado que es de todo menos sensato. 'Material Defectuoso', su nuevo álbum, incumple los principios del nuevo negocio de la música -en su primera semana en el mercado ni siquiera podía escucharse en Spotify- se salta a la torera cualquier tipo de promoción y además, de momento, no podrá verse en directo.

Un suicidio para cualquier otra banda que no fuera Extremoduro. Intuímos que Roberto Iniesta ha tomado la decisión sabiéndose una vaca sagrada del rock patrio, con algo de mala leche hacia su sello -que se dice que retrasó el lanzamiento- y completamente consciente de que, por mucho pirata que haya, se colará en los primeros puestos de ventas.

Y se lo merecerá, porque ha firmado de nuevo un disco redondo, con seis canciones perfectamente escogidas que huelen a disco conceptual -no lo sabremos porque no dejará que le preguntemos- y que, pese a ciertas innovaciones sonoras que pueden hacer que los más reaccionarios griten como Matías Prats, siguen sonando a Extremoduro.

Pero no ya a aquella banda de principios de los 90, sino a un Roberto Iniesta que cada vez trabaja más sus composiciones y letras y que deja entrever que en cada canción se deja una parte de si mismo. Digamos que se acerca mucho más a 'La Ley Innata' que a 'Deltoya' y que tiene más de rock progresivo que de rock duro.

Roberto Iniesta va contra las leyes del mercado y de la lógica, pero eso nos demuestra que sigue en buena forma, que sigue siendo capaz de escupir las estrofas más sucias y bellas, de decir: 'Abreme el pecho y registra'. Esperamos que haya Robe para rato.