Muere el arquitecto Ángel Fernández Alba, autor del invernadero Santiago Castroviejo - JESÚS GARCÍA RODRIGO
MADRID, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
El arquitecto Ángel Fernández Alba, autor del invernadero Santiago Castroviejo del RJB-CSIC, ha fallecido a los 82 años, como ha dado a conocer el Real Jardín Botánico-CSIC que ha indicado que el deceso tuvo lugar el pasado jueves 29 de enero en Madrid.
"El Real Jardín Botánico transmite sus condolencias a su esposa, la también arquitecta y artista Soledad del Pino, y a su familia. Fernández Alba, artista, paisajista, editor y profesor, realizó numerosos proyectos arquitectónicos por toda la geografía nacional y Escandinavia", ha lamentado el RJB-CSIC.
Una de las obras más emblemáticas del arquitecto es el invernadero Santiago Castroviejo, finalizada en 1993 como invernadero de exhibición, e inaugurada ese mismo año por los entonces Reyes de España, hoy eméritos, Juan Carlos y Sofía.
Artista polifacético, pensador, editor, paisajista, profesor, diseñador de exposiciones y arquitecto, obtuvo su título en 1970. Los cinco años siguientes vivió en Londres, Filadelfia y Nueva York donde completó su formación mientras trabajaba. Después, en 1976 se estableció definitivamente en Madrid, donde creó su estudio de arquitectura.
De este estudio saldrían proyectos para distintos puntos del país como el Parque Tres Cantos, teatro Lavapiés, Casa Gand'ara o viviendas sociales de la M-30 (Madrid), Colonia de Aviación (Alcalá de Henares), Teatro Nuevo (Ciudad Rodrigo), Escuela de Ingeniería Técnica Agrícola (Palencia), Plaza de San Cristóbal (Salamanca) o el Hospital de Manacor (Mallorca).
Sus proyectos también llegaron fuera de España, concretamente en Escandinavia, una tierra que amaba y conocía bien, proyectando las cancillerías de España en Estocolmo y Helsinki.
Fernández Alba consideraba que el invernadero fue "obra destacada", un envoltorio uniforme de vidrio, dispuesto contra un muro preexistente, que se aparta casi por completo de la tradición ibérico-nórdica que hasta ese momento había impregnado a sus proyectos.
"Salvo quizá en el caso de las ventanas de marcos metálicos que miran a los jardines y que se yerguen irónicamente en la continua superficie acristalada del muro: unos vanos enmarcados en un muro que ha sido completamente desmaterializado", señalaba sobre este proyecto Kenneth Frampton, arquitecto y escritor inglés.