MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -
La obra de los puentes de comunicación de Piedrafita, situados en
la Autovía del Noroeste A-6, en el tramo Villafranca del
Bierzo-Cereixal, ha sido elegida ganadora del VIII Premio
Internacional Puente de Alcántara, según decisión de un jurado que
estuvo presidido por el Infante Don Carlos de Borbón, dado a conocer
ayer en Madrid.
El Premio Internacional Puente de Alcántara fue instituido por la
Fundación San Benito de Alcántara para galardonar a las mejores obras
públicas de España y de Iberoamérica. El galardón consiste en una
escultura de Miguel Berrocal, denominada "El Torso de Alcántara" y
que representa el puente del mismo nombre. Se presentaron 22
proyectos.
El jurado estimó que los puentes de Piedrafita son el cierre de la
última autovía radial de España: Madrid-A Coruña. Este tramo, de
53,44 centímetros, posee una impresionante dificultad orográfica y
geológica, que da lugar a una carretera totalmente alejada del
esquema de una autovía convencional. El área de Piedrafita, cuyo
promotor fue el Ministerio de Fomento, está formada por seis túneles
dobles y un falso túnel, así como por 41 nuevos viaductos, 5 pasos
superiores y 23 inferiores.
El jurado también valoró la integración de la obra en su entorno,
el respeto al medio ambiente y la protección del patrimonio
histórico, además de las zonas relevantes de interés natural, como la
Sierra de los Ancares, que no se ha visto afectada por la obra.
Se concedió una mención iberoamericana al proyecto de
aprovechamiento múltiple del Río Mao, situado en las provincias de
Santiago y Santiago-Rodríguez (República Dominicana), mientras que el
accésit fue para el dique flotante de abrigo, realizado en Algeciras
(España) e instalado en el Principado de Mónaco.
El proyecto del Río Mao se ha desarrollado con el objetivo de
aprovechar los recursos y controlar las avenidas que genera y provoca
el río. Su explotación racional permitirá la generación de energía,
creación de regadíos, abastecimiento de agua potable y control de
avenidas.
El dique de Mónaco consiste en un cajón flotante en estructura en
hormigón armado y pretensado de grandes dimensiones, único en el
mundo en su género. Este proyecto es un ejemplo destacado de amplios
límites que abarca la ingeniería civil, que ha permitido construir y
transportar un pequeño monstruo de más de 160.000 toneladas a una
distancia superior a 1.500 kilómetros.
Al dar a conocer el fallo, el secretario del jurado, Antonio Sáenz
de Miera, director de la Fundación San Benito de Alcántara, señaló
que este dique no se podía construir en el Principado de Mónaco,
debido a las dificultades de la zona. Ha sido construido con una gran
precisión y ha servido para contribuir al desarrollo de la zona de
Algeciras y sus astilleros.