La Real Fábrica de Tapices restaura un manto de la Virgen Dolorosa de Gijón, donado por Isabel de Borbón, 'La Chata'

Bordado en oro sobre terciopelo negro, el manto, de donación Real, pertenece a la Ilustre Hermandad de la Santa Misericordia.
Bordado en oro sobre terciopelo negro, el manto, de donación Real, pertenece a la Ilustre Hermandad de la Santa Misericordia. - REAL FÁBRICA DE TAPICES
Europa Press Cultura
Publicado: martes, 24 febrero 2026 15:34

   MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La Real Fábrica de Tapices (RFT) ha restaurado un manto de la Virgen Dolorosa de Gijón, bordado en oro sobre terciopelo negro, perteneciente a la Ilustre Hermandad de la Santa Misericordia. Se trata de una obra de donación Real atribuida a la infanta Isabel de Borbón, conocida popularmente como 'La Chata', según ha informado la institución en un comunicado.

    La intervención propuesta por el equipo de restauradoras de la Real Fábrica de Tapices ha tenido como objetivo detener la acción de los agentes que causan deterioro y realizar procedimientos de conservación y restauración que estabilicen el estado actual de la pieza.

   Todo ello se ha llevado a cabo mediante una metodología específica de restauración de tejidos que responde a los criterios internacionales de restauración de bienes muebles, como pueden ser la compatibilidad de materiales, el respeto por el original y la reversibilidad de las actuaciones, entre otros.

    La primera fase de la intervención consistió en una limpieza mecánica para eliminar la suciedad superficial, seguida de una limpieza química destinada a eliminar la suciedad que había profundizado en la estructura de la fibra. Posteriormente, se procedió al alineado y reorganización del tejido, así como a su consolidación estructural, garantizando su estabilidad futura.

    Cuando el manto llegó al taller de restauración de la Real Fábrica de Tapices presentaba un acusado estado de deterioro: Deshidratación de tejido, acumulación de suciedad, alteración de color, pérdida de decoración y abrasión del tejido base.

HISTORIA DEL MANTO

   La talla original, para la que fue concebido el manto, había sido tallada en el siglo XIX por el escultor de la Real Cámara, Francisco de Elías, siendo entronizada en 1839 en el nuevo altar de Nuestra Señora de los Dolores, construido en la parroquia de San Pedro. La Dolorosa despertó pronto la admiración y el fervor del pueblo gijonés.

    Tras la destrucción de la parroquia mayor de San Pedro durante la Guerra Civil, en la que se perdieron sus imágenes, la Hermandad encargó una nueva talla de la Virgen Dolorosa al escultor guipuzcoano, Julio Beobide. Actualmente esta imagen continúa luciendo el histórico manto en las procesiones del Encuentro (Miércoles Santo) y del Santo Entierro (Viernes Santo).

   La RFT tilda de "milagro" que se hayan conservado los mantos procesionales, incluido éste, "que es el más sobresaliente del ajuar", la corona y el puñal de plata de la imagen primitiva, al no estar depositados en la desaparecida Iglesia de San Pedro.

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