VALENCIA 22 May. (EUROPA PRESS) -
El niño Marc Gavilán Gil, un estudiante de 9 años de 3º de Primaria en la línea de inmersión lingüística del colegio La Constitución de Quart de Poblet (Valencia), es uno de los tres ganadores de los premios Sambori de literatura escolar en valenciano, organizados por la Fundación Sambori y Escola Valenciana, según informaron hoy fuentes municipales.
Su relato 'L'home del pantà' cuenta la historia de un científico dedicado al estudio de las zonas pantanosas, que recibe súper poderes tras una caída accidental y emprende la aventura de recuperar, siguiendo las instrucciones de un misterioso personaje, tres estrellas robadas por un monstruo sin las cuales no es posible vivir en la Tierra.
La búsqueda le lleva al río Amazonas, a las Montañas Rocosas y al océano Pacífico. Al final, su valentía tiene una recompensa: un millón de euros y mantener los poderes mágicos para toda la vida, siempre y cuando los utilice para hacer el bien. De lo contrario, como castigo irá a parar al fondo del pantano y ya no podrá salir.
Se trata de "un relato bien estructurado, con una trama coherente y una riqueza léxica que hace pensar en un futuro escritor y que, sin lugar a dudas, revela que Marc es un lector entusiasta", destacaron las mismas fuentes.
El joven autor, amante de las aventuras de los Cinco, asegura que lee todos los días y que ya ha devorado los libros que le entregaron como premio. Recogió el galardón en Beniparrell y se ha convertido en el orgullo de sus padres, José y Elvira, de su hermano Víctor, de 5 años, y de sus 17 compañeros y compañeras de clase, que también participaron en el concurso con relatos "de mucho nivel", como destaca su tutor, César Márquez.
El colegio La Constitución ha tenido una destacada participación en los premios Sambori y, a partir de esta iniciativa, ha puesto en marcha un innovador proyecto que está dando muy buenos resultados. Así, los niños y niñas más mayores se convierten en profesores por un día y acuden a las clases de infantil de línea en castellano para leer a los más pequeños sus relatos.
No sólo consiguen que pasen un rato divertido sino también les acercan a la lectura y les ayudan a aprender nuevas palabras en valenciano, que trabajan previamente con sus profesoras y profesores, concluyeron.