Carmen Gallardo recupera a la reina Maria Victoria dal Pozzo en 'La Reina de las lavanderas'

Calderon
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Actualizado 11/12/2012 19:03:38 CET

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

La escritora y periodista Carmen Gallardo descubre al personaje de María Victoria dal Pozzo en la novela 'La Reina de las lavanderas'. Según su autora esta mujer fue "la reina más culta de la historia de España" y tras su matrimonio "se perdió la oportunidad de hacer de España un país democrático cien años antes".

Y es que 'La reina de las lavanderas' (La esfera de los libros) es la historia de esta mujer nacida en 1847 en el seno de una familia noble de Turín. Cuando falleció su padre, su madre perdió el juicio y se negó a enterrarlo, obligando a María Victoria a pasar las noches velando el cuerpo. Su hermana menor murió un mes después de tifus, y ella vivió en el luto y el silencio durante varios años hasta que se casó con el príncipe Amadeo de Saboya. "Más que una historia de amor, se produjo un encuentro entre dos almas", subraya Carmen Gallardo.

Los enredos del destino y los intereses políticos de las potencias europeas sentaron a la pareja en el trono de España, tras la expulsión de Isabel II, desde 1871 a 1873. "Europa está conformando sus fronteras, el padre de Amadeo es el primer rey de la Italia unida. En España, Prim se dedica a buscar un rey que cumpla sus requisitos y lo encuentra en los Saboya, una dinastía democrática y laica", explica la autora.

"Amadeo y María Victoria son víctimas de la Historia. Hubo una opción de que España fuera democrática y de que se hubiera metido en Europa cien años antes, pero se perdió con ellos", indica esta autora, que presenta este jueves su novela junto a la cineasta y ex ministra de Cultura Ángeles González-Sinde.

UN PERSONAJE MUY ROMÁNTICO

"Me encanta la historia y las reinas, y María Victoria es un personaje muy romántico, con un destino marcado, que murió de tuberculosis (la enfermedad del romanticismo por excelencia) y me pareció muy bonito rescatarla del olvido", reconoce la autora de La reina de las lavanderas.

Por todo ello María Victoria fue una reina efímera, desconocida, muy culta (hablaba seis idiomas) y virtuosa (con una religiosidad rayana en el misticismo) en un país convulso e inestable. Extranjera en una tierra que no supo valorarla, soportó los amoríos de su marido, las humillaciones de la aristocracia y el perpetuo temor a un atentado.

"Vivió asustada por el rechazo que generaba porque era "muy poco" reina, era una burguesa que había llegado al trono y que lo había hecho accesible al pueblo y eso molestaba mucho a la aristocracia tradicional española", alega Carmen Gallardo.

Aun así, se entregó a la sociedad que la rechazaba porque "en esos dos años de reinado gastó mucho dinero, con donativos permanentes a las iglesias y a otras instituciones. Un día, al salir por la puerta de atrás del Palacio Real, ve el espectáculo de las lavanderas del Manzanares y por primera vez se acerca a la pobreza real. Para ellas crea el asilo de las lavanderas, la primera guardería de nuestro país".

Pero pocos días después de dar a luz a su último hijo, perdió la corona y murió a los veintinueve años en Italia consumida por la tuberculosis. Quizás imbuido de cierto sentido de culpa, Amadeo encargó un grandioso monumento funerario para instalar en el sepulcro de Superga en Turín, donde reposan los Saboya y dónde aún pueden verse los restos de la corona que las lavanderas españolas pagaron a escote y enviaron a la efímera reina España, la única que se había fijado en ellas.

En las páginas de esta novela, Carmen Gallardo se sumerge en los abismos de su alma para expresar todo lo que sintió y nunca dijo sobre el amor, la soledad y el sacrificio. "Es un libro con mucho rigor histórico pero también una parte de ficción. Lo que más me costó fue meterme en la parte religiosa, porque ella fue una mujer muy mística, al contrario que su marido, totalmente laico", concluye.