MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -
Es un "una personalidad muy poderosa, un encantador de serpientes que sabe utilizar la información que consigue para acaparar poder".
Así define a Fidel Castro un hombre que fue su íntimo amigo y colaborador, el escritor y periodista cubano Norberto Fuentes, quien llegó desde Estados Unidos para presentar hoy en Madrid 'La Autobiografía de Fidel Castro', "una obra literaria escrita por alguien que lo conocía bastante y que tiene una ventaja sobre él: la libertad absoluta de contar que lo que sucedió".
"Hago la historia, trato de contar con la información que tengo sobre él y sobre la Revolución que tuve tan cerca que me quemé en esa hoguera. Y trato de contar esa historia, desde una distancia mínima y sin hacer crítica (...) que sea el propio lector quien, a la luz de los hechos, juzgue", aseveró el escritor cubano, defendiendo después su decisión de llamar "autobiografía" a su relato.
LA AUTOBIOGRAFIA, EL "METODO DE INVESTIGACION"
La denominación "autobiografía" hace referencia directa, según explicó, al "método de investigación" empleado por él para elaborar la información que posee sobre Castro y convertirla en obra literaria. "Se trata de un método ya empleado por Marguerite Yourcenar en 'Memorias de Adriano' o por Manuel Vázquez Montalbán en su memoria de Franco (...) el propio Castro comenzó, en los años 70, una autobiografía a través del escritor Basilio Rodríguez, y se llegaron a documentar unos 60 tomos", circunstancia que convirtió el proyecto en inviable, comentó.
Esta autobiografía está "escrita por alguien que lo conocía bastante y que tiene una ventaja sobre él: que yo tengo libertad absoluta --sin objetivos ni intereses de ningún tipo-- para contar lo que sucedió, lo que pensaban unos y otros de las situaciones que se vivieron, y convertirlo todo en una pieza literaria", explicó Fuentes, quien fue amigo y estrecho colaborador del mandatario.
"ADELANTARSE AL ENEMIGO"
"Lo más desconocido e importante" que cuenta en este libro sobre Fidel Castro es "su periodo de formación intelectual" ya que, a juicio de Fuentes, "la Revolución cubana fue producto de un proceso intelectual" que se desarrolló en la mente del mandatario cubano, a través de su relación con Flavio Bravo o de la lectura de obras como 'El Estado' o 'La Revolución' de Lenin. "Castro aplicó sus conocimientos en la Revolución como el mejor alumno de Lenin o Stalin", apostilló.
"Fidel decía que en el socialismo podía y debía haber disidencia, pero siempre dentro del partido", cuenta Fuentes, revelando que mucho de la historia de la disidencia cubana "fue escrita por el propio Castro, quien, incluso, crea la contrarrevolución, crea a los enemigos, para adelantarse a ellos". "Miami, sin ir más lejos, ha sido creada por la seguridad cubana (...) todos somos amigos y enemigos aleatorios (...) todos somos mártires de la Revolución", asegura Fuentes.
A pesar de que se muestra reacio a emitir juicios directos sobre el mandatario, Fuentes se atreve a definir al personaje, como escritor siempre, como "un hombre inteligente, cultivado y hecho para el poder (...) el más inteligente de su generación, el mejor encantador de serpientes, un flautista de Hamelin (...) dedicado a acumular poder constantemente".
SOBRE 'GABO' Y RAUL CASTRO
Esto es válido también para los que le rodean, quienes serán "utilizados" como amigos o enemigos "aleatoriamente", dependiendo de las circunstancias y siempre según lo que convenga al triunfo de la Revolución. "Nadie que pueda resquebrajar el poder sobrevive", advierte Fuentes, una afirmación que parece que también puede alcanzar al propio hermano del presidente, Raúl Castro, según cuenta el escritor cubano.
"Raúl Castro tiene un papel fundamental en la Revolución, tanto que puede afectar al papel de Fidel. Pero, si saca la patica se la cortan y, como el mismo dice: '(Fidel) me hace aparecer como el malo, cuando el malo es él", asegura el periodista, quien descartó que Raúl pueda convertirse en sucesor del mandatario.
"Fidel tiene una personalidad muy poderosa y llena de argumentos.
Yo tengo amigos que han hecho cosas horribles y llega un momento en el que tienes que decidir", respondió Fuentes, al ser interrogado sobre la amistad que aún mantiene el escritor colombiano Gabriel García Márquez con el mandatario, a pesar de sus numerosos desencuentros. "Fidel le mima mucho y 'Gabo' ha tomado una decisión valiente al mantener su amistad con él, a pesar de todo lo que ha sucedido", añadió el periodista cubano, reconociendo que "entiende y respeta" el sentimiento de amistad que les une.
EL 'CHE' Y SALVADOR ALLENDE
Al referirse a la relación entre Castro y Ernesto 'Che' Guevara, Fuentes narra su experiencia: "el Che fue introducido en la Revolución por Raúl Castro, quien se lo presentó a su hermano. Cuando Fidel conoció al Che vio en él a un extranjero y vino a decirle a Raúl: 'No me metas a este argentino aquí, no me metas el trosquismo en la Revolución Cubana' (...) tras este rechazo inicial, Fidel vio la posibilidad de utilizar al Che, que era médico y que se mostraba impresionado por su personalidad y dispuesto a obedecerle".
"El viaje a Bolivia fue el fin del Che (...) era un viajecito de horas y no pudo regresar jamás al campamento. El Che se entrega para hablar (...) ?Quién dio la orden de matar al Che?", reflexiona.
Por otra parte, según cuenta, Castro "conspiró contra el Gobierno de Salvador Allende desde el principio" porque, según explicó, "el triunfo de Allende, para Fidel, significaba la derrota de sus tesis sobre la guerrilla y la lucha contra Estados Unidos". "Fidel estaba en Hanoi cuando estalló el golpe de estado en contra Allende, que sabía iba a producirse porque Castro es un hombre muy bien informado, vive de la información", dijo Fuentes.
DE AMIGO INTIMO A PERSEGUIDO POLITICO
Norberto Fuentes nació en 1943 en La Habana, donde se licenció en Literatura Hispanoamericana. Desempeñó el cargo de secretario de la Unión de Jóvenes Rebeldes de la Escuela San Alejandro y colaboró en la revista 'Cuba' y en los periódicos 'Hoy' y 'Granma'. En literatura, sus obras más conocidas son 'Condenados de Condado' (Premio Casa de las Américas 1968); 'Reencuentro con Hemingway'; 'Dulces Guerreros Cubanos'; 'Posición Uno' y 'El último Santuario'.
El escritor acompañó a Fidel Castro a la cumbre del Movimiento de Países No Alineados celebrada en Harare en 1986 y presenció en el terreno el despliegue de la última gran ofensiva cubanoangolana hacia la frontera de Namibia entre 1987 y 1988. Además, participó en las conversaciones para una solución negociada al conflicto del Africa austral, que culminaron con acuerdos de paz y la retirada hacia su país de los 60.000 cubanos desplazados en Angola.
En 1989 recibió la estatuilla de la 'Orden San Luis' por sus méritos como escritor revolucionario y la Medalla de la Cultura Nacional. Sin embargo, el verano de este mismo año, estalló el caso Ochoa-De la Guardia, y su nombre fue asociado a los principales encausados --el general Arnaldo Ochoa y Antonio de la Guardia--, siendo él mismo uno de ellos.
Sometido a permanente vigilancia policial y sin poder publicar, vivió en La Habana como virtual rehén del Gobierno cubano hasta que, en octubre de 1993, fue capturado con su mujer al naufragar la balsa en la que ambos intentaron escapar de la Isla. La noticia de su fracasada fuga avivó un movimiento de solidaridad hacia su persona entre escritores y artistas de América y Europa--liderado por renombrados novelistas como William Kennedy o Gabriel García Márquez-- y, finalmente, fue liberado en septiembre de 1994, después de pasar 23 días en huelga de hambre en su casa. Desde entonces, vive y se dedica a escribir en Estados Unidos.