'Fuck America', la ironía que salpica el Holocausto

Actualizado: miércoles, 3 marzo 2010 16:17

MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

"Si entran todos los palestinos que se han ido, el Estado de Israel deja de existir", afirma el escritor alemán Edgar Hilsenrath, en la presentación de su libro 'Fuck America' (Errata Naturae), en el que aborda su experiencia en el Holocausto en clave de humor.

El autor, nacido en Leipzig (Alemania) en 1926, y que viaja a Israel con frecuencia, señaló que el pueblo palestino tiene el "mismo derecho a vivir que los judíos", sin embargo supone un "gran peligro para Israel". Además, añadió que "no se trata de un problema racista, sino nacional", algo para lo que Hilsenrath no cree que exista una solución.

Este escritor vivió la Segunda Guerra Mundial y consiguió sobrevivir al encierro en el gueto de Czernowitz, de donde escapó primero a Israel y más tarde a Estados Unidos. Desde entonces, ha inspirado toda su obra --excepto 'El orgasmo de Moscú'-- en su experiencia con la violencia y el exilio, aunque siempre salpicada con el tono irónico que caracteriza a su obra. Según aseguró, "no se ha publicado lo suficiente acerca del Holocausto".

En esta ocasión, 'Fuck America' adopta la forma epistolar para introducir al lector en la historia de Jakob Bronsky, un hombre que llega en 1952 a Nueva York, donde escribe una novela acerca de su paso por un gueto en la guerra. Allí se rodeará de emigrantes, vagabundos, 'beats', prostitutas y otras personas excluidas del "gran sueño americano", y se pasará horas escribiendo relatos en sórdidos locales nocturnos.

Así, en tono obsceno y sin dejar el humor de lado, Hilsenrath aporta parte de su propia experiencia, mezclando sus experiencias con otros elementos ficticios. Sin embargo, el autor no dudó en subrayar que sus libros "no son autobiografías", sino pura literatura.

Se ha denominado el estilo literario de Hilsenrath como pornográfico, e incluso se le compara con autores como Charles Bukowski. A pesar de ello, el autor alemán insiste en que "esto no es verdad, sino todo lo contrario". "También se dice de Bukowski que es pornográfico", añadió.

"EL JUDAÍSMO ES RELIGIÓN Y COMUNIDAD"

Hilsenrath, que perdió a su madre durante la Segunda Guerra Mundial, se considera judío, aunque ateo, y afirma que lo es por su destino, por su pasado y por su familia, "sobre todo por mis abuelos", dice. Para él, el Judaísmo es tanto religión como comunidad. Considera que las personas que han sufrido el Holocausto pueden superarlo y escribir acerca de otros temas, aunque señaló que "las víctimas han de tener una lengua".

A los 14 años decidió ser escritor. "Leía mucho en esa época y pensé: lo que pueden hacer ellos también lo puedo hacer yo", dijo. Actualmente está leyendo 'Los verdugos voluntarios de Hitler', de Daniel Jonah Goldhagen, y piensa que la mejor película que se ha realizado acerca de la Shoah es 'El último tren'.

Hilsenrath prepara su siguiente novela, 'Berlín. Estación final', que escribe en su pequeño y acogedor apartamento de Berlín, donde reside junto a su mujer, con quien se casó en segundas nupcias. Según explicó, le aconsejaron irse a vivir a Berlín porque allí había muchos cafés literarios donde se podía conocer a mucha gente. En Munich, donde él quería ir, sin embargo, la situación era más difícil para los escritores.

En cuanto a la aparición de movimientos nazis, señaló que no parece que este fenómeno aumente de forma especial, aunque afirmó que siempre "existe peligro". "Hay menos en Alemania, pero en países del este como Rusia o Rumanía, hay mucho fascismo que resurge", señaló.