El historiador John H. Elliott analiza la figura del Conde Duque de Olivares en la Semana Marañón

Europa Press Cultura
Actualizado: martes, 20 noviembre 2007 19:25

MADRID 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

El historiador John H. Elliott analiza la figura del Conde Duque de Olivares, y concretamente la que trazó en su día el doctor Marañón, en el trascurso de la 'Semana Marañón' que se celebra en Madrid hasta el próximo 22 de noviembre en la Fundación Areces.

Para Elliott, el trabajo de Marañón, es el punto de partida "imprescindible" para cualquier investigación posterior sobre el Conde Duque y describió como "fascinante" su retrato verbal, complementario del retrato pictórico que hiciera Velázquez. "Ambos son estudios sobre el poder", apuntó el hispanista británico.

Aunque Marañón estaba más interesado en el hombre que el en político, según señaló Elliott, Marañón tuvo que enfrentarse a la escasa bibliografía que existía sobre el Conde Duque en aquella época.

Entre sus fuentes de documentación estaba un estudio sobre la corte de Felipe IV, cuyo concepto romántico de la Historia incluía "una afición fatal a lo anecdótico" explicó Elliot, y los trabajos de Cánovas del Castillo, que le proporcionaron un esbozo de las ambiciones políticas de Olivares.

"DEFECTOS PROPIOS DEL MOMENTO".

En este sentido explicó que el trabajo de Marañón tiene "defectos propios del momento" en que fue escrito, como asociar la "pasión de mandar" del Conde Duque a la de Mussolini y Hitler."Marañón identificó a Olivares con los dictadores del siglo XX. Fue una comparación afortunada, pero también llena de errores", aseguró Elliot. No obstante, reconoció que aquella obra ofrece también un retrato incomparable de Olivares como hombre y el acierto de percibir sus nobles intenciones políticas.

"Olivares se caracterizó, como el propio Marañón-- según sus propias palabras-- por el amor a España, el servicio a España y el sacrificio por España", concluyó Elliott.

Por su parte, el profesor Juan Pablo Fusi hizo un análisis de la importancia de la biografía en los estudios históricos y de su reciente auge, una vez superados los prejuicios de los años 60 y 70, cuando se privilegiaron los sujetos colectivos, los movimientos sociales o cuestiones como el clima o la demografía.

IGNORAR LA BIOGRAFÍA

Fusi recordó que siempre hay individuos significativos tras los movimientos sociales y advirtió que ignorar la biografía es "ignorar interesantísimas complejidades de todo tipo de la Historia".

En esta misma línea, hizo un recorrido por los grandes jalones biográficos a lo largo de los siglos, desde Plutarco y Suetonio a la fundacional, en la era moderna, de James Boswell sobre el doctor Johnson, el "prodigio de malicia" que son los Victorianos eminentes de Lytton Strachey o las más recientes de Leon Edel sobre Henry James o Richard Ellmann sobre Joyce.

"La biografía es análisis de la experiencia humana, y los factores personales son necesarios para explicar los acontecimientos históricos", concluyó Juan Pablo Fusi.

En esta edición de la Semana Marañón, organizada por la Fundación que lleva su nombre y patrocinada por la Comunidad de Madrid, se acercarán a la disciplina que le consagró como "padre del género bibliográfico español", explicó el director de la Fundación, Antonio López Vega.

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