MADRID 14 May. (EUROPA PRESS) -
La actriz Juana Ginzo y el periodista Luis Rodríguez Olivares han rendido tributo a una "época dorada" de la radio en su libro 'Mis días de radio. La España de los 50 a través de las ondas', editado por Temas de Hoy.
La obra, presentada esta semana en Madrid, supone un homenaje en toda regla a muchas personas, algunas de las cuales estuvieron presentes en el acto, que construyeron la radio a pesar de las dificultades de la época. No es una historia de la radio, como sus autores aseguran, sino una visión muy personal de lo que vivió Juana Ginzo en ese medio contada a cuatro manos.
La actriz, entre las risas de los asistentes, demostró su orgullo por todo lo que se hizo entonces y su pesar por la "mediocridad" que ahora mismo reina en la radio, "salvo honrosas excepciones", aunque dijo que no era más que una "crítica sana" de quien tantos años ha vivido entre las ondas.
El acto comenzó con un fragmento de 'Historia de una escalera', de Antonio Buero Vallejo, interpretada por los miembros del Cuadro de Actores de Radio Madrid, entre los que estaba la propia Ginzo. Más de un centenar de personas escucharon este fragmento y después, la breve presentación que Iñaki Gabilondo y los autores hicieron de este libro. "Nostalgia, aquí, la justa; reconocimiento a los que hicieron aquella radio, todo", dijo Luis Rodríguez Olivares, describiendo a la perfección el ambiente de este acto.
Un vistazo a los asistentes suponía casi hacer un recorrido por la historia de la radio. Allí estaban Selica Torcal, Alfonso Gallardo, Matilde Vilariño, Manuel Lorenzo, Alicia López Budia o Natalia Figueroa, pero también Consuelo Berlanga, Teresa Viejo, Concha Cuetos, Gemma Cuervo e incluso el nuevo director general de RNE, Pedro Piqueras, o Eduardo Haro Tecglen. A muchos de ellos recordó el autor en su presentación, pero, al comprobar que la tarea era eterna ("estaríamos aquí hasta mañana", dijo), remitió a los presentes a las páginas del libro.
Unos presentes que se lo pasaron en grande con Juana Ginzo. La actriz no quiso hablar del libro y, en su breve intervención inicial, se limitó a destacar que acudió al acto con una blusa hecha con una tela que el propio Gabilondo le trajo de Egipto, aunque él no lo recordaba y premió la buena memoria de Juana con un beso. "Yo soy rara, claro", dijo para justificar esta intervención.
Ella fue el objeto de las apenas tres preguntas que se hicieron en esta presentación. Y las aprovechó para lanzar una dura crítica a la radio actual. "No comment", fue lo primero que dijo al escuchar esa pregunta, pero inmediatamente se lanzó y enumeró casi una decena de críticas que, a su juicio, se pueden aplicar a todo el medio "quitando excepciones honrosas", entre las que citó a Iñaki Gabilondo.
Así, dijo que no se puntúa correctamente, que "no sabéis nada de gramática ni os interesa", que no se preparan bien las entrevistas, que se tiene la costumbre de acentuar las palabras en la primera sílaba ("los políticos dicen mucho 'la résponsabilidad'", dijo Gabilondo entre las risas de los presentes), aunque dijo que no sabe si los "mediocres" son los periodistas o sus maestros. "Os lo digo amablemente", añadió Juana Ginzo, haciendo estallar las carcajadas del auditorio.
"OBLIGATORIO PARA LOS JÓVENES"
Este libro, dijeron ambos autores, no pretende ser historia de la radio. No es un manual, aunque Gabilondo dijo lo que muchos allí pensaban, que leer esta obra, para los más jóvenes, es "una asignatura obligatoria". Son muchos los recuerdos que contiene, pero también, como destacó Gabilondo, un ingente trabajo de documentación.
Dos son las figuras que cobran especial protagonismo en el libro, el norteamericano Robert Kieve y, sobre todo, Antonio Calderón, para muchos el nombre más importante de la radio española.
Luis Rodríguez Olivares se refirió a él como "una personalidad creadora portentosa" y Gabilondo, mucho más poético, dijo de él que es "un Nilo que atraviesa este Egipto radiofónico". "La radio no es sólo un medio de información, sino también un medio de difusión", explicó recordando las enseñanzas del propio Calderón.
El periodista de la SER destacó de la obra el gran trabajo de documentación, pero también su capacidad de describir cómo era la España de la época con "trazo fino". Rodríguez Olivares también insistió en que aquella radio tenía un marco, se hacía en un país, que vivía un ambiente de posguerra y de hambre que, además, es lo primero que explican ambos autores en el libro. Ginzo, en otro arranque de sinceridad, pidió a los presentes que no compraran el libro por compromiso, sólo si realmente están interesados en lo que cuenta.
Tanto Gabilondo como Rodríguez Olivares hicieron hincapié en que aquella radio era posible porque no entendía de ideologías. "Sí, había censura, pero le tomábamos el pelo maravillosamente bien", añadió Juana Ginzo, que también recordó que los censores les echaban "regañinas" cuando les pillaban. La actriz, entre bromas, no quiso dejar de decir que el libro ha sido posible gracias a todos los que trabajaron en aquella radio. "Estoy emocionada, la verdad", dijo.