SANTANDER, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
El escritor valenciano Manuel Vicent abre la próxima semana la programación que Caja Cantabria dedica a la literatura con la presentación, el martes 24 de enero, de su último libro 'Verás el cielo abierto'.
Vicent, nacido en Vilavella (Castellón) en 1936, es licenciado en Derecho, y estudió Filosofía y Letras y Periodismo. En sus inicios profesionales compaginó su trabajo como escritor y periodista con el de galerista de arte. Entre sus obras publicadas cabe reseñar títulos como 'Pascua y naranjas' (1966), 'Balada de Caín' (Premio Nadal), 'Contra paraíso', 'No pongas tus sucias manos sobre Mozart', 'A favor del placer', 'Crónicas urbanas', 'Del café Gijón a Ítaca', 'Tranvía a la Malvarrosa' (1994), 'Jardín de Villa Valeria' (1996), el libro de viajes 'Por la ruta de la memoria', la pieza teatral 'Borja Borgia', 'Los mejores relatos' (1997), la recopilación de artículos 'Las horas paganas' (1998); 'Son de mar', Premio Alfaguara de Novela (1999), 'Otros días, otros juegos' (2002) y la colección de artículos periodísticos 'Espectros' (2000). En 2004, publicó 'Nadie muere la víspera'.
Como periodista, ha colaborado en el Diario Madrid y en las revistas Triunfo y Hermano Lobo y es en la actualidad colaborador habitual de El País.
De 'Verás el cielo abierto', publicada en noviembre de 2005, Vicent asegura que "me gustaría que se leyera este libro como se entra en una habitación íntima, en una tarde de lluvia, y uno se pone cómodo, se sirve un té o una copa y se siente a gusto sin necesidad de ir a otra parte".
"Esta habitación unas veces será luminosa con la ventana abierta por donde llegan los perfumes desde el fondo de la memoria; otras, podrá ser cálida y confortable, y bastará con observar el pavimento de madera, los cuadros, los muebles, las fotos amarillas que se guardan en el álbum, mientras suena una música de jazz".
El autor señala que "si el lector, al terminar el libro, cree que ha pasado la tarde en el mejor lugar de la propia casa que le duele abandonar, podré imaginar que he escrito lo que quería. Vendería el alma al diablo antes que refugiarme en la nostalgia. Éste sólo es un espejo interior donde se refleja el tiempo vivido". Para el autor, su más reciente novela es una reivindicación del placer a través de un texto que define como "un yacimiento del tiempo vivido".