Pep Subirós narra en 'Ara sé que es ella' una historia de amor ambientada en una futura Barcelona fragmentada

Europa Press Cultura
Actualizado: viernes, 31 marzo 2006 16:53

BARCELONA 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

El escritor catalán Pep Subirós ha recreado en su última novela, "Ara sé que es ella", una historia de amor ambientada en Barcelona en la que plantea "situaciones urbanas" relacionadas con la multiculturalidad, la segregación o la "fosilización" que experimentarán en un futuro las ciudades "si no asumen la diversidad intensa y los conflictos", según señaló el autor.

'Ara sé que es ella' se sitúa en una Barcelona futura en 2012, aunque el autor explicó que inicalmente localizó el relato en una ciudad ficticia pero cuyo escenario era muy parecido y existían "demasiados elementos que hacían pensar en Barcelona". Por ello, Subirats decidió trasladar el relato a la Ciudad Condal, ya que de lo contrario "parecía que me quería esconder".

En la novela, el autor gerundense critica un modelo de ciudad formada por "enclaves comerciales y culturales basados en una visión fosilizada de la ciudad" y aseguró. El escritor auguró que en un futuro las urbes estarán "fragmentadas" ya que actualmente los espacios públicos "o no existen o son un simulacro, como los centros comerciales".

La novela narra la historia de Alex, un "semiperiodista" que se enamora perdidamente de Elena con la Barcelona multiracial como telón de fondo. El autor puntualizó que el relato persigue centrarse en las relaciones personales para mostrar "conflictos individuales", así como "los miedos y los fantasmas de la ciudad".

INCAPACIDAD DE RENOVARSE.

Durante la presentación de la novela, el autor hizo un retrato de hacia dónde se encaminan las grandes urbes y aseguró que Europa está haciendo su propio 'apartheid' en el que el racismo sirve de excusa para "crear divisiones entre los marginados".

El filósofo Josep Ramoneda se encargó de presentar la novela, de la cual dijo que se lee "extraordinariamente bien" porque tiene un estilo que "engancha, arrastra y lleva". El filósofo explico que Barcelona juega un papel de "materia prima" en esta "metáfora del mundo real" que hace reflexionar sobre "los caminos que ha tomado la ciudad".

Ramoneda criticó Barcelona como "un modelo que está a punto de morir por su incapacidad de renovarse" y auguró un futuro "centrado en la periferia". Del autor explicó que "suele tener claustrofobia de los espacios cerrados y en Catalunya tiende a sentirlo", sensación que, según el filósofo, "se plasma en la novela".

Subirós ha tardado más de cuatro años en escribir esta novela, que insistió que es "ficticia" y que escogió este género porque le permite "un espacio de libertad total".

Contenido patrocinado