MADRID 12 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando abre sus salas a la obra más desconocida del artista albaceteño Benjamín Palencia (1894-1980) que simboliza la unión entre vanguardia y tradición en los paisajes de España y sus gentes. Se trata de más de 40 piezas representativas de las diferentes etapas y temáticas desarrolladas por el pintor, junto a una treintena de piezas claves de la denominada 'Escuela de Vallecas', grupo de vanguardia español, encabezado por Benjamín Prado y Alberto Sánchez. La exposición, titulada 'Benjamín Palencia y el origen de la poética de Vallecas' estará abierta hasta el próximo 20 de mayo.
Se podrán admirar óleos, acuarelas y tintas y técnicas mixtas de la primera etapa del artista, correspondientes a los años veinte y treinta, que muestran la renovación plástica que se produjo en España a principios del siglo XX. "Palencia llegaría a ser un defensor a ultranza de las corrientes renovadoras surgidas durante las primeras décadas del siglo XX en los diferentes países europeos", indicó Paloma Estaban, comisaria de esta muestra, patrocinada por Caja Castilla La Mancha.
Según explica Estaban Leal, Benjamín Palencia, como otros de sus colegas también interesados en las novedades artísticas, silmuntáneo, al menos durante una temporada, el gusto por la geometrización con la praxis de un realismo de nuevo cuño. A este momento pertenecen sus pinturas 'Altea', 1927 o 'Villar del Pedroso', 1930.
Por otra parte, también durante los primeros años de la década de los veinte aparece uno de los temas más frecuentes de Palencia: los peces, bien representados formando parte de naturalezas muertas como Bodega de pescados,o ya posteriormente, en óleos más próximos al surrealismo como 'Piedras y peces' de 1931.
"LUCHA INTERNA Y DOMÉSTICA"
Por su parte, el delegado del Museo y exposiciones de la Real Academia de Bellas Artes, Víctor Nieto Alcaide, destacó la "modernidad" de Benjamín Palencia, Vázquez Díaz, o Gutiérrez Solana, mucho menos radical y con la que mantuvieron "lucha interna y doméstica con el peso del tradicionalismo en la actividad artística española" .
"Una exposición dedicada a mostrar la obra primera de Benjamín Palencia constituye una aportación fundamental dentro de esta tendencia dedicada a revalorizar y equilibrar la importante actividad artística española de la primera mitad del siglo XX", señaló Nieto Alcaide, quien también recordó el paso de Benjamín Palencia por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Esta exposición gira también en torno a la popular Escuela de Vallecas, uno de los más destacados acontecimientos artísticos de la época de preguerra en España. Por ello, en las paredes de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, se exhiben obras de Alberto Sánchez, Francisco Lasso Morales, Maruja Mallo, Juan Manuel Díaz Caneja, José Moreno Villa, Antonio Rodríguez Luna, Nicolás de Lekuona, Enrique Climent, Francisco Mateos y Luis Castellanos.
GESTACIÓN DE LA ESCUELA DE VALLECAS
La historia de su gestación, está ligada a los recorridos de Palencia y del escultor Alberto por los alrededores de Madrid. Ambos artistas eligieron un cerro vallecano, al que llamaron Testigo, como símbolo de su intención de implantar en España un 'Arte Nuevo'.
Según Paloma Esteban Leal, el verdadero interés de esta experiencia radica en el hecho de que, gracias a ella, iban a materializarse, tomando cuerpo sobre el lienzo, todos los conocimientos aprendidos por Benjamín Palencia durante sus años de estancia en la capital francesa.
"La temática de las obras llevadas a cabo en la época de la Escuela de Vallecas va a incidir en el reencuentro con la tradición hispánica, simbolizada en el paisaje castellano, pero el método, el modo de abordar esos temas, procederá directamente de París y, en especial, de los descubrimientos relacionados con la estética surrealista".
DATOS BIOGRÁFICOS Benjamín Palencia nació en Barrax (Albacete) en 1884 y en su adolescencia viajó a Madrid para estudiar arte, aunque siempre se mantuvo alejado de la formación académica. En esta etapa fue compañero de Salvador Dalí y conoció a miembros de la generación del 27 como los poetas Rafael Alberti y Federico García Lorca.
Pero fue con el poeta Juan Ramón Jiménez con quien entabló mayor amistad y colaboraría en más de una ocasión para realizar proyectos artísticos. También se desplazó a París, donde se concretaría el contacto con las vanguardias artísticas ya emprendido en España, y a Italia en la que pudo contemplar la obra de los grandes pintores renacentistas.
Su obra combina elementos vanguardistas y rasgos tradicionales de la representación figurativa. Algunas obras destacas de Palencia son los cuadros 'Feria de caballos', 'Homenaje a mi paleta', 'Figuras jugando con fuego' o 'Un pueblo'.