MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Ballet de Teatres de la Generalitat Valenciana inicia su temporada en el teatro Albéniz de Madrid con una versión renovada de 'La bella durmiente', a cargo del bailarín y coreógrafo madrileño Goyo Montero. La producción del Centre Coreogràfic de Teatres de la Generalitat se inicia con el tercer acto de la obra de Perrault, cuenta con música de Chaikovsky y estará en cartel desde mañana hasta el sábado.
Montero, acompañado por las directoras del Albéniz y de Teatres de la Generalitat, Cristina Santolaria e Inmaculada Gil, respectivamente, y el escenógrafo Josep Simón, presentó hoy en Madrid esta visión actualizada de 'La bella durmiente', un trabajo de encargo, que esta joven compañía estrenó el pasado mes de diciembre en el Teatro Principal de Valencia, y que cosechó cerca de 15.000 espectadores.
Si en aquella ocasión el ballet contó con estrellas invitadas como Iván Gil, de la Het National Amsterdam, y Rafael Rivero, de la Compañía Nacional de Danza, ahora el elenco está conformado íntegramente por bailarines del propio Ballet de Teatres, como Diego Arconada, Denis Bruno, Tamara Rosa Gosman o Miguel Machado, entre otros.
El cuento, como explicó Montero, empieza en el tercer acto de la obra original, cuando se celebra la boda de Aurora y todos festejan el enlace con el príncipe. Pero Carabosse decide volver para que su maleficio se cumpla hasta el final. Así, arrastrará a la princesa a un mundo oscuro y tenebroso del que tendrá que rescatarla el príncipe.
"Me interesaba actualizar el cuento y mostrar que hoy hay más dificultades para conseguir lo que queremos. De ahí la idea de que el príncipe vaya en busca de su meta por amor", explicó Montero, sobre este ballet para todos los públicos que se aleja de la versión clásica.
UN LENGUAJE PROPIO
Montero matizó que ha querido alejarse de lo clásico, pese a tener una formación de clásico, y centrarse en las figuras del príncipe y de Carabosse, y en las ideas del Bien y el Mal. "Respeto el trabajo de anteriores coreógrafos, pero en esta 'Bella durmiente' el lenguaje es el mío: tiene base de clásico pero no hay técnica clásica", señaló.
Durante una hora y 45 minutos, los espectadores podrán disfrutar de este montaje, que no podrá contar con música de orquesta en directo, y para el que también el vestuario se ha transformado actualizando los clásicos tutús.
Gil, por su parte, matizó que el cambio de bailarines para estas representaciones se debe a que es importante que de vez en cuando haya grandes estrellas invitadas pero que, "el Ballet tiene que funcionar por sí mismo".
'La bella durmiente', que junto a 'El lago de los cisnes' es una de las obras más conocidas de Tchaikovsky, se suma a los acuerdos de colaboración entre la Comunidad de Madrid y la Generalitat Valenciana, que se inició con 'Un cuento de invierno'. El Ballet cerrará su temporada con este mismo montaje en diciembre en Valencia.