BARCELONA 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
El director de 'Els Joglars', Albert Boadella, anunció hoy que su compañía de teatro no volverá a actuar en Cataluña ni él participará en un acto público debido al "boicot" que han sufrido por parte de las instituciones catalanes, los medios y la ciudadanía, boicot que, según él, ha sido peor que el del cava en España.
Boadella compareció por última vez ante los medios de comunicación catalanes en una 'golondrina' (barco típico que pasea a los turistas en Barcelona) que salió del puerto de la Ciudad Condal para evitar que el artista se encontrara en Cataluña a la hora de presentar su libro 'Adiós Cataluña. Crónica de amor y de guerra', ganador del Premio Espasa de Ensayo 2007.
"Acabo capitulando frente a la tribu desquiciada por la endogamia y la paranoia", explicó el dramaturgo, que describió su persecución a través de diferentes fases, empezando por la "erosión en los medios de comunicación" para acabar "insultando y marginando", recibiendo incluso amenazas de muerte.
El libro de Boadella refleja precisamente todo ese proceso, contraponiéndolo con la historia de amor que ha vivido y sigue viviendo con su mujer. En la obra se alternan los capítulos de 'amor' con los de 'guerra', en los que analiza sus primeras "querencias tribales, el lento desencanto, el descubrimiento del fraude y la lucha constante en un entorno que quiere privar" su libertad.
"El título es literal", insistió Boadella, que lamentó que la ciudadanía haya contribuido por acción o por omisión al boicot sufrido por él y su compañía a manos del nacionalismo instalado en un "prepotente poder empeñado en silenciar al artista".
"En Cataluña hay un problema de libertad", aseguró el artista, que afirmó que en tierras catalanas se puede vivir muy bien, como también durante los últimos años del franquismo si uno "no se interfiere en el régimen".
Boadella recordó que 'Els Joglars' es una compañía privada, por lo que tiene que buscar lugares donde haya "clientela" y estén "a gusto". "He querido quitarme de encima un lastre que me molestaba", apuntó el artista, que afirmó que ha conseguido que Cataluña le "importe lo mismo que Birmania".
Comparó la situación de su compañía con la de una fábrica de calcetines en Taiwán, que los fabrica allí pero los vende fuera. "Espero que el nacionalismo no podrá hacer nada contra el clima", bromeó remarcando que en España todos sus espectáculos llenan los teatros desde hace muchos años.
En este sentido, insistió en que 'Els Joglars' tampoco aceptarán actuar en festivales internaciones como el Temporada Alta, que se celebra en la provincia de Girona.
Respecto a su participación en C's, Boadella señaló que hasta que él y otros intelectuales se retiraron el partido "fue un éxito espectacular" al conseguir 100.000 votos y tres diputados "para romper el régimen" a pesar de ser una formación "denostada" por la prensa.
"Ahora ya es trabajo de los políticos", continuó Boadella, que indicó que el partido de la ex eurodiputada del PSOE Rosa Díez, Unidad, Progreso y Democracia (UPD), es la "continuación" del proyecto de C's, siendo un proyecto de ámbito nacional y, por tanto, "mucho más interesante".
Explicó que su implicación en UPD será similar a la que tuvo en C's, pues él es un artista, pero no un político. Eso sí, "una artista que no mira hacia otro lado y tiene derecho a decir cosas", añadió.
Al preguntársele sobre el nacionalismo español, Boadella opinó que el auténtico nacionalismo es el "periférico" y aseguró que el español "resurge por la constante acción de los nacionalismos periféricos. Según él, el español "se fue desmontando durante la transición y ha estado durante muchos años enterrado".
El director de 'Els Joglars' compareció en castellano aunque respondió a las preguntas que se le hicieron en catalán en ese idioma. Justificó su comportamiento por el despido de la escritora Cristina Peri Rossi de Cataluña Ràdio por no hablar en catalán, por no estar en territorio catalán en el momento de la rueda de prensa y porque el libro está escrito en castellano. "Y sencillamente porque me da la gana", agregó Boadella, que se despidió de los medios catalanes con un "hasta otra vida".