MADRID 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
Carme Portaceli dirige su primera obra de Thomas Bernhard, 'Ante la jubilación', que se estrenará el próximo jueves 21 de febrero en el Teatro Valle-Inclán del Centro Dramático Nacional. El montaje, en cartel hasta el 6 de abril, cuenta en el reparto con Walter Vidarte, Gloria Muñoz y Teresa Lozano, tres veteranos actores que ponen en pie este texto del que la directora de escena considera "el más grande creador del siglo XX".
Portaceli explicó hoy que hace ya 6 ó 7 años que deseaba montar esta función por la que tiene especial cariño. Con una cuarentena de obras a sus espaldas, la directora de escena dijo sentirse "abducida" por este texto de Bernhard, que ha traducido Miguel Sáenz y para el que ha contado también con la coreógrafa Marta Carrasco, en el que el autor holandés sitúa al espectador en el microcosmos "absolutamente reconocible hoy" de una familia compuesta por tres peculiares hermanos.
Estos personajes se preparan para celebrar secretamente, y ya en plena democracia, el cumpleaños de Himmler, uno de los mayores asesinos de la historia. Pero no todos están de acuerdo. Cenan, hablan, discuten y los sentimientos van aflorando por debajo de todo el aparato formal que los envuelve.
"Bernhard hace un recorrido emocional por cada uno de los personajes. Todo está escrito y estudiado cuidadosamente", señaló Portaceli. Aunque la acción podría situarse entre los 70 y los 80, se ha buscado en el montaje la "atemporalidad" pues las ideas de estos personajes son fácilmente reconocibles en la actualidad. "Creo que este texto guarda muchos paralelismos con España, por las situaciones, las actitudes y las maneras de pensar", añadió la directora.
HUMANIDAD Y TERNURA.
Para Walter Vidarte, que encarna a Rudolf (escondido durante años por sus tendencias al nazismo y ahora eurodiputado por el partido de la derecha), lo mejor de Bernhard es que "no critica, sino que constata los hechos y trata a sus personajes con profunda humanidad y ternura".
"No conocía sus textos dramáticos --confesó el actor--. Ahora creo que es tremebundo, alentador y curioso". Para Vidarte, el verdadero "desafío" de esta obra radica en la "reiteración obsesiva que pone el autor para remarcar bien lo que quiere contar y a lo que se quiere referir".
Gloria Muñoz (Vera) se refirió a la "enorme actualidad" de esta obra en la que su personaje es el de una "mujer valiente que quiere defender la estabilidad de su casa y no desea que nadie la perturbe". "Es un papel complejísimo, que habla mucho y que me ha costado aprender por la dificultad de su sintaxis", explicó la actriz que no había coincido con Vidarte desde que actuaron en 1995 en 'Martes de carnaval' de Valle-Inclán.
Por su parte, Teresa Lozano (Clara) calificó el texto de Thomas Bernhard de "hermoso, denso y complicado" y señaló que su personaje (a través del cual suele hablar el autor) le ofrece la novedad de ser una mujer "que calla y aguanta mucho, porque es la que tiene una ideología diferente a la de sus hermanos". "Trabajar ese silencio ha sido lo más interesante que he vivido en los últimos años y constituye un verdadero regalo para mí", afirmó. "Cuando tienes texto éste suele anclarte pero el silencio me ha permitido cosas que no había experimentado antes", añadió.
Portaceli ha elegido una puesta en escena nada realista, "porque el texto no lo es", declaró. "El espacio escénico es aquí una metáfora, un gran armario en el que hay toda una vida y de donde van saliendo los personajes", indicó.