Comunidad inicia la protección como BIC del recinto amurallado de Villarejo de Salvanés, ejemplo de fortaleza medieval

El elemento más visible sigue siendo la torre del homenaje, que actualmente alberga el Museo de los Tercios Españoles

La Torre del Homenaje en Villarejo de Salvanés
La Torre del Homenaje en Villarejo de Salvanés - COMUNIDAD DE MADRID

MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad de Madrid ha iniciado el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Zona Arqueológica, el recinto amurallado de Villarejo de Salvanés, un conjunto defensivo de origen medieval considerado uno de los ejemplos más relevantes y singulares de este tipo de arquitectura en la región.

La resolución abre ahora un periodo de información pública y contempla la solicitud de informes a la Real Academia de la Historia y a las universidades Autónoma y Complutense de Madrid antes de su aprobación definitiva, tal y como recoge el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM), consultado por Europa Press.

El origen del recinto amurallado está ligado a la Orden Militar de Santiago, que impulsó su construcción a partir del siglo XIII para garantizar la seguridad y la repoblación de los territorios conquistados en el centro peninsular.

Villarejo de Salvanés se convirtió entonces en cabeza de la Encomienda Mayor de Castilla, un amplio territorio con gran importancia económica basada en la ganadería y el control de rutas de pastos y trashumancia, lo que reforzó el papel estratégico de la fortaleza.

La primera referencia documental data de 1267, aunque será en 1468 cuando se mencione expresamente la existencia de una fortaleza en la localidad, que con el tiempo se consolidaría como residencia del Comendador Mayor de Castilla durante parte del año.

CONSTRUCCIÓN EN DISTINTAS FASES

El conjunto defensivo se desarrolló en distintas fases entre los siglos XIII y XVI. La primera fase incluye una torre primitiva y los primeros lienzos de muralla; en la segunda, ya en el siglo XIV, se levanta la imponente torre del homenaje con su característica estructura reforzada por ocho cubos cilíndricos; y en la tercera fase, en el siglo XVI, se amplía el sistema defensivo con un recinto exterior dotado de accesos, foso y elementos avanzados de protección.

A diferencia de otras fortalezas medievales situadas en altura, el recinto de Villarejo se construyó en llano, compensando esta circunstancia con la monumentalidad de su torre y la complejidad de su sistema defensivo, lo que lo convierte en un ejemplo poco frecuente en la Comunidad de Madrid.

Durante los siglos XV y XVI, la fortaleza alcanzó su máximo desarrollo, coincidiendo con el auge de la Encomienda y el control directo de la Orden de Santiago por la Corona. Sin embargo, con el paso del tiempo y la pérdida de función militar de los castillos, el recinto entró en un progresivo declive.

En el siglo XIX, tras la abolición de los señoríos, el conjunto pasó a manos privadas. Ya en el siglo XX, el Ayuntamiento adquirió la torre del homenaje y se llevaron a cabo diversas intervenciones.

A partir de finales del siglo XX, las investigaciones arqueológicas permitieron recuperar parte del trazado original del recinto y confirmar su relevancia constructiva.

UN CONJUNTO ARQUEOLÓGICO DE REFERENCIA

Así, las excavaciones han documentado elementos como el foso, de hasta 7 metros de anchura en algunos tramos, restos de murallas, estructuras defensivas y vestigios de edificaciones vinculadas al complejo, como la casa-palacio del comendador.

El elemento más visible sigue siendo la torre del homenaje, de planta cuadrada, 16 metros de lado y 22 metros de altura, que actualmente alberga el Museo de los Tercios Españoles, inaugurado en 2021.

En las últimas décadas, el conjunto ha sido objeto de trabajos de restauración, consolidación y musealización, especialmente entre 2008 y 2019, lo que ha permitido su puesta en valor y su apertura al público en condiciones compatibles con su conservación.

Actualmente, el recinto puede recorrerse mediante pasarelas y cuenta con elementos interpretativos que facilitan la comprensión de su evolución histórica y arquitectónica.

En el anuncio del BOCM, la Comunidad de Madrid destaca que el recinto amurallado constituye uno de los enclaves fortificados mejor conservados y estudiados de la región, tanto por la cantidad de restos documentados como por su valor histórico ligado a la Orden de Santiago y a la organización del territorio medieval.

Con esta declaración como BIC, el Ejecutivo autonómico busca garantizar la protección integral del conjunto y de su entorno, incluyendo posibles restos aún no excavados.

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