La coreógrafa Carolyn Carlson se inspira en la cultura sumeria en 'Inanna'

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 31 enero 2007 16:05

BARCELONA 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

La coreógrafa Carolyn Carlson trae a partir de mañana al Mercat de les Flors de Barcelona 'Inanna', una pieza de danza contemporánea pero basada en la diosa Sumeria del mismo nombre.

El espectáculo se podrá ver en Barcelona hasta el próximo domingo, aunque Carlson, que aparecerá brevemente en la primera función, se plantea hacer una nueva representación el sábado por la tarde ante la previsión de agotar las entradas.

Carlson aseguró que "'Inanna' es preciosa, pero al mismo tiempo "es fuerte y habla del sexo, de la ambigüedad entre hombres y mujeres y nos remite a dudas y conflictos presentes en la sociedad actual", relató. Sin embargo, la coreógrafa subrayó que la obra "no es la historia de Inanna, ella es la inspiración".

Con motivo del estreno de la obra, Carlson realizará una clase magistral y se proyectarán una serie de videos en el Mercat de les Flors para acercar al público a su obra. Carlson planteó que, después de la obra, los asistentes puedan adquirir uno de sus dos libros de poesía, donde se encuentran algunos de los textos que podrán escuchar los asistentes.

No obstante, Carlson explicó que la obra no es "exclusivamente" suya, sino que "la pieza creció con aportaciones". Una de ellas, es una pirámide que constituye "un símbolo de lo masculino" o la música inspirada en el sonido de una lavadora, lo que la coreógrafa consideró "una gran idea". No obstante, la representación también recoge otras melodías, como las de Bruce Springsteen.

La obra, estrenada en noviembre de 2005 en París, fue dedicada a la fotógrafa Francesca Woodman, quien se suicidó a los 23 años y cuyas imágenes sirvieron de inspiración a la coreógrafa. "Me gustaron sus ideas concretas sobre el mundo de las mujeres", explicó. También sirvieron de inspiración unas fotos de Rover (Francia), una localidad de "rica en la etapa industrial y que hoy es pobre".

La pieza es el primer trabajo compuesto para el Centro Coreográfico Nacional de Roubaix Nord, del cual es directora artística. Está pensada para siete bailarinas porque, según explicó, "son más fácil de vestir, se les puede poner de todo, incluso tacones". "No soy machista, amo a los hombres", aclaró posteriormente, "todos tenemos algo de femenino y de masculino", sentenció.

Carlson explicó que la situación de la danza actualmente "no es más fácil" que en sus inicios. "Ahora siento una gran responsabilidad. cuando yo empecé fui ayudada y a mí me gustaría ayudar a gente joven ahora, pero es más complicado porque hay más gente y hay que compartir", lamentó.

Por ello agradeció al Gobierno francés su "increíble" apoyo a la danza y la subvención de la institución que dirige. Sólo en París hay registradas 500 compañías registradas, recordó.

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