Una exposición sobre Fernando Delapuente reúne cerca de 70 de sus obras en Madrid, por el 50 aniversario de su muerte

Vista de sala de la exposición “Fernando Delapuente” en el colegio de médicos de Madrid. Fotografía: Paloma Hiranda
Vista de sala de la exposición “Fernando Delapuente” en el colegio de médicos de Madrid. Fotografía: Paloma Hiranda - FUNDACIÓN METHOS
Europa Press Cultura
Publicado: miércoles, 19 noviembre 2025 19:05

   MADRID, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La exposición 'Fernando Delapuente' ha sido inaugurada este miércoles en Madrid por la Fundación Methos, en colaboración con la Fundación Arana Aízpurua, para conmemorar el 50 aniversario del fallecimiento del pintor del siglo XX, que llegó a ser un miembro destacado de la Escuela de Madrid.

   La exposición monográfica del artista cántabro, fallecido el 1 de noviembre de 1975, se puede visitar en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de la capital, donde se reúnen 70 obras procedentes de colecciones particulares y otras instituciones, que abarcan casi todos sus períodos creativos durante más de medio siglo (1923-1975).

   Su obra "no buscaba reproducir la realidad sino interpretarla, reorganizando visualmente los elementos representados para transmitir una visión poética y emocional", como ha apuntado la Fundación Methos en un comunicado.

   El comisario de la exposición, Andrés Barbé Riesco, ha detallado que la muestra tiene el objetivo de "redescubrir a un pintor olvidado pero sobresaliente, que atrajo la mirada de numerosos coleccionistas durante la segunda mitad del siglo XX", por lo que muchas de las obras presentadas "son casi inéditas para el público aficionado al arte".

   De esta forma, el catálogo incluye textos sobre la trayectoria personal y artística de Delapuente. En concreto, estos manuscritos recuerdan que el artista procedía de una familia con sensibilidad artística, por lo que desde muy niño desarrolló una vocación artística y comenzó con pinturas de paisajes montañosos, flores y la vida cotidiana desde el balcón de la casa de su abuela en Reinosa, donde pasaba los veranos.

   Desde sus inicios, Delapuente mostró "un respeto riguroso por el academicismo, y destacó como retratista y dibujante", señala la fundación, como reflejo de su formación dual, ingeniero y artista, que le otorgó un enfoque estructurado y técnico materializado en la composición de sus obras.

   Durante sus años de formación en Madrid, frecuentó el Museo del Prado y el Museo de Arte Moderno, y fue discípulo de Manuel Benedito y Eduardo Chicharro, claves en su trayectoria. En sus primeras obras, "la paleta era sobria, pero con el tiempo evolucionó hacia una pintura más expresiva y colorista", resalta Methos.

   Asimismo, obras clave como 'Il Duomo Siena' (1957), junto a otros paisajes venecianos, marcan un giro hacia una pintura más simbólica y colorista, influido por los mosaicos de Rávena, una exposición de Van Gogh en Milán o un viaje a Paris, entre otras experiencias.

    En esta etapa, abandona la perspectiva tradicional y construye espacios planos, vibrantes, "como si fueran mosaicos bizantinos", reflexiona la fundación, ya que también explora la sobriedad cromática en obras como Fontana della Rocca, Viterbo (1957), y el lirismo en Aux deux Magots (1958), una escena en el bohemio café parisino.

   En 1958 regresa a Madrid, donde expone en la 'Galería Neblí'. A partir de entonces, se convierte en el "pintor de Madrid", y explora sus barrios castizos, plazas y monumentos, y, como recupera Methos, crea "cuadros de síntesis", donde reordena edificios y elementos urbanos para expresar una visión más profunda que la realidad misma.

   A partir de 1967, el mar Cantábrico se convierte en tema central de su obra. Pinta marinas, gaviotas y horizontes, con el objetivo de encontrar la libertad expresiva y la esencialidad, por lo que su estilo se vuelve más abstracto.

Contenido patrocinado