La familia del pintor zamorano Patxi Acevedo dona dos obras al Museo de Zamora

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 18 mayo 2011 17:47

ZAMORA 18 May. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Zamora cuenta desde este miércoles con dos nuevas obras en sus fondos tras la donación realizada por la familia del pintor zamorano Patxi Acevedo, fallecido en 2007. Se trata de dos óleos titulados 'Retrato de Benavente, El Palenque' y 'Retrato de la Anguila', pertenecientes a dos etapas de la trayectoria del artista.

El acto oficial de esta donación se realizó esta mañana en el Museo, coincidiendo con la celebración de 'El Día Internacional de los Museos', con momentos emotivos y la presencia de varias generaciones, con la viuda del pintor, María Rosa Huerga, a la cabeza.

La portavoz de la familia fue la hija, Mabel Acevedo, quien reconoció que era un momento especial y que han querido compartir con todos los zamoranos parte de la obra de su padre.

Así, apuntó que 'El Palenque' es una pintura que no había salido a la luz, perteneciente a la primera etapa de Acevedo que "son un privilegio porque, aunque no tenemos el dominio técnico del artista, dan muestra de lo que va a ser". Según ha destacado, se ve una expresión del alma "fuerte". "Es un cuadro especial porque le costó mucho al volver a España captar la luz española porque estaba envuelto a la luz brumosa de París", ha continuado.

El segundo es un cuadro posterior, pero "es muy importante porque es un retrato psicológico que muestra muy bien lo que era el hombre. Un cuadro con mucha fuerza y uno de los mejores de mi padre", comentó la hija del pintor.

BIOGRAFÍA

Venancio Acevedo Lejarza, conocido como Patxi Acevedo, nació en Zamora en 1935. Su inclinación artística comenzó muy pronto y con 7 u 8 años ya pintaba y dibujaba. Sin embargo y tras un periplo por Suiza, Holanda, Italia y Portugal con ocupaciones diversas, se instaló con su mujer y su hija en París en los años 60 aprovechando una oferta de trabajo para estar al cuidado de la casa de Madelaine Cabrini, catedrática de Arte y con ánimo de formarse en la tradición familiar hostelera.

Según la biografía facilitada hoy, fue en esta ciudad francesa donde reforzó su interés por la pintura y reemprendió su formación autodidacta, favorecido por el entorno cultural en que vivía.

En 1971 regresó a Zamora donde estableció un negocio de hostelería y continuó ampliando sus conocimientos técnicos en el taller de Alberto de la Torre Cavero. A partir de 1979 se dedicó exclusivamente a la pintura, compaginándola en ocasiones con la docencia, y formó parte del ambiente cultural de Zamora, ligado por vínculos de amistad con Claudio Rodríguez, Agustín García Calvo o Waldo Santos, con un "importante componente bohemio" en su caso que marcó su vida hasta su muerte en 2007.

Según esta biografía, la pintura de Patxi Acevedo, "profundamente figurativa", se caracteriza en su etapa madura por el desarrollo de una "estética de connotaciones existencialistas y oníricas", con un "decisivo componente literario-poético", que intenta representar un universo oculto más allá de lo cotidiano y que se enfrenta al vértigo que produce una realidad trascendente.

Las dos obras ahora donadas al Museo de Zamora pertenecen a la etapa formativa del pintor, que se extiende hasta los inicios de la década de los 70, y están alejadas aún en sus pretensiones estéticas de los hallazgos de los años 80 y 90.

'Paisaje de Benavente. El Palenque' es un óleo sobre lienzo de 1964 que Patxi Acevedo, firmando aún con el Lejarza materno, pintó del natural en una de sus breves estancias por la tierra de su mujer. La influencia impresionista en el tema elegido, así como en la técnica de pequeñas y fluidas pinceladas que poco o nada precisan del dibujo para componer la obra, e incluso la general tonalidad azulverdosa de la composición, son características de su etapa formativa, autodidacta, marcada por el encuentro con la pintura francesa.

Por su parte, 'Retrato del Anguila' es un óleo sobre táblex de 1972, firmado ya como Patxi y pintado manifiesta mucho de lo visto en sus años en París y que le ha conducido, aún en su etapa formativa, a desarrollar una pintura más fuerte y enérgica con fuentes más cercanas en tendencias postimpresionistas y expresionistas.

Mediante el retrato de uno de los personajes que vivían alrededor del río Duero, Patxi Acevedo comienza a mostrar una relación más conflictiva con su pintura, un lenguaje con el que pretendería con el tiempo profundizar en la existencia y mostrar la luz que cada uno lleva en su interior.

DATOS DEL MUSEO

Durante el pasado año 2010 el Museo de Zamora registró un total de 18.401 visitantes quienes pudieron contemplar tanto sus exposiciones temporales como sus exposiciones permanentes.

Desde el 1 de enero hasta el 8 de mayo han pasado por el museo 5.695 visitantes, entre exposiciones permanentes y temporales. De ellos, 3.427 han sido visitantes individuales, y los 2.268 restantes han sido visitas grupales (en total 97 grupos, 53 de ellos de escolares). De todas las visitas registradas hasta la fecha, 5.255 han sido de españoles y 440 de extranjeros.

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