Ibercaja ofrece una muestra antológica de la obra de Isidro Nonell con piezas nunca exhibidas hasta ahora

El Centro de Exposiciones y Congresos reúne 67 pinturas y dibujos de este artista catalán que influenció a Picasso

Europa Press Cultura
Actualizado: jueves, 10 mayo 2007 17:27

ZARAGOZA, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja en Ibercaja acoge desde hoy y hasta el próximo 3 de junio una exposición antológica del pintor catalán Isidro Nonell, en la que se muestran un total de 67 obras, entre dibujos y pinturas, algunas de ellas nunca mostradas al público o sólo exhibidas en vida del pintor. Esta muestra cierra el curso de la Sala de Exposiciones de Ibercaja, que permanecerá cerrada por obras hasta noviembre.

Con esta exposición, se pretende dar a conocer de manera completa a uno de los artistas españoles más importantes de la pintura de finales del siglo XIX y principios del XX, según manifestó el responsable de Exposiciones de la Obra Social y Cultural de Ibercaja, Gonzalo de Diego, durante una rueda de prensa. La obra de Nonell "influyó en el desarrollo posterior del Futurismo italiano", agregó.

En este acto también intervino la comisaria de la exposición, Gloria Escala, quien remarcó que "es un evento de especial relevancia porque reúne piezas representativas de las diferentes etapas de su obra, que permiten ver su evolución desde los inicios artísticos hasta sus últimas producciones", desde paisajes de su etapa de formación a sus bodegones finales, pasando por ilustraciones satíricas y por retratos de gitanas.

Asimismo, señaló que "no son muchas las muestras que se han hecho de este autor". Constan tres realizadas en Barcelona en 1962, 1981 y 2000, y una realizada en Madrid. Nonell, que falleció con 38 años de edad, pintó alrededor de 200 obras.

Escala, además, destacó que "su obra se caracteriza por su temática miserabilista, amarga y triste y por su compromiso social, con resultados valientes y audaces desde el punto de vista formal, comparables a Van Gogh".

Ente las obras que se pueden contemplar en Zaragoza, hay dos peculiares, tituladas "Pareja de mendigos" y "Sacristán repartiendo limosnas", ambas de 1898, en las que Nonell aplicó la técnica de "fritos", un barnizado de los dibujos que "no se sabe cómo lo hacía; se ha intentado imitar pero no se ha logrado conseguir el mismo resultado", indicó Escala.

Isidro Nonell (1872-1911) es el pintor postimpresionista más importante del arte español, muy avanzado y vanguardista para su tiempo, que hace la transición entre Casas y Rusiñol y Picasso, cuya influencia es clara en su "Época Azul". Su pictografía se basa en la calidad de sus dibujos, que fue lo que dio a conocer en París, y sus gitanas y escenas de miserables, para concluir al final de su vida con sus bodegones.

Esta Antológica ha sido producida por encargo de la Obra Social y Cultural de Ibercaja, expresa y únicamente para Zaragoza, siete años después de la que le dedicó el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona. Las 67 piezas --35 pinturas y 32 dibujos-- proceden de ocho museos, cuatro fundaciones, cuatro galerías de arte y anticuarios y 19 coleccionistas privados.

La inauguración se celebrará hoy a las 20,15 horas. Asistirán el director general de Ibercaja, José Luis Aguirre; el jefe de la Obra Social, Román Alcalá; la comisaria, Gloria Escala, y varios coleccionistas que han prestado sus obras para la muestra.

La muestra estará abierta al público de lunes a viernes, de 18,00 a 21,00 horas, los sábados, de 11,00 a 14,00 horas y de 18,00 a 21,00 horas, y los domingos, de 11,00 a 14,00 horas.

NONELL, 22 AÑOS DE PINTURA

Durante sus 22 años de trayectoria artística, Nonell pintó trasmitiendo un carácter eterno, utilizando el color como único elemento que modela sus formas. Sus colores y líneas no son más que signos convencionales, con pinceladas alargadas y pequeñas, en técnica divisionista que le proporciona zonas que rozan la abstracción.

Definido como posmoderno de la modernidad de su tiempo, Isidro Nonell practicó una modernidad original, fue individualista, dibujante satírico y pintor de lo horrible, de una rotunda independencia, rechazando cualquier tipo de imposición. Nunca pasó inadvertido, en su obra resume un arte abstracto y simbólico, todo está pensado. Tras su muerte, el pintor catalán terminará por ser un símbolo en el arte español del siglo XX.

ÉXITO TARDÍO

La obra de Isidro Nonell representó la confrontación radical con las tendencias más tradicionales y aceptadas de la época, Nonell que supo mantener su caracter artístico a pesar de la incomprensión del público y los despiadados comentarios que recibió de los críticos, contra quienes bregó hasta obtener su primer éxito comercial y el reconocimiento de una parte del público y la crítica en 1910, con su exposición individual, con 130 pinturas, en la galería del Faianç Catalá de Barcelona.

Se ganó el apelativo de "pintor de gitanas", por representar a mujeres de esta étnia durante años y de manera reiterada. No obstante, su repertorio iconográfico se compone además de retratos de mujeres de raza blanca, dibujos, caricaturas, paisajes y bodegones.

Las obras de 'Arenys de Mar', 'Escalera' o 'El Pozo', con las que se abre la exposición en Ibercaja, corresponden a los primeros años de Nonell en el mundo artístico. Durante esta etapa, Isidro Nonell se dio a conocer como dibujante en varias publicaciones. En 1894 inició su andadura como ilustrador en el periódico 'La Vanguardia', con el dibujo 'Tipos populares barceloneses'.

LA "COLLA DEL SAFRÁ"

Su época de estudiante de la Escuela de Bellas Artes de Barcelona está representada por tres lienzos de tema paisajístico, realizados en comunión con las inquietudes de la "Colla del Safrá", grupo formado por un grupo de estudiantes. Nonell y los demás miembros consiguieron destacar en el panorama artístico triunfando ante el público y la crítica, gracias a sus paisajes luminosos de trazos simétricos.

Los integrantes de la "Colla de Safrá" desarrollaron un estilo muy propio y original después de la III Exposición de Bellas Artes e Industrias Artísticas de Barcelona en 1896. Sin embargo, fue Isidro Nonell quien, con una obra constituida en principio por dibujos, removió la conciencia de crítica, con dibujos como 'Cretinos de Boí', de 1897.

En febrero de 1897, Nonell viaja por primera vez a París, donde regresó en varias ocasiones. Su estancia en la capital parisina le permitió descubrir la pintura más moderna y revolucionaria que se estaba produciendo allí. Su presencia en París le produjo un impacto tal que su arte cambió de rumbo. De esta etapa es destacable 'La Castañera', obra en la que Nonell se influenció de Daumier,

Cuando regresa a Barcelona, a finales de octubre de 1900, el pintor catalán empieza a gestar la obra que trasformará pronto el tranquilo ambiente artístico de la ciudad, con 'Gitana de lazo rojo', 'Vieille gitane' y 'Soledad'. A pesar del revuelo que causaron entre el público y la crítica, Nonell siguió fiel a su universo de gitanas desdichadas y solitarias, símbolo de la marginación social.

El artista encontró en sus modelos de gitanas pretextos para el ejercicio de sus objetivos pictóricos. El desinterés de Nonell por el tema y su obsesión por las gitanas quizás tuvo su origen en su etapa de admiración por la pintura que tuvo ocasión de conocer en su estancia en París.

OBRA MASCULINA Y CAMBIO

Isidro Nonell pintó en muy pocas ocasiones el género masculino; por eso es destacable su obra 'Gitano', de 1902, en la que representó a un hombre atractivo y reflexivo. A partir del año 1907 se produce un cambio significativo en la obra del pintor catalán; una etapa en la que busca una salida a su obsesión por las gitanas, que comienza a sustituir por mujeres de raza blanca. De este modo, su pintura se va liberando del tono amargo que la había caracterizado durante años y su paleta reúne colores más cálidos que los utilizados anteriormente.

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