MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Centro Cultural de la Villa acogerá del 1 al 25 de marzo la versión de 'La casa de Bernarda Alba', dirigida por Amelia Ochandiano y que contará con María Galiana en el papel de Poncia, la criada de la familia. De esta manera, la actriz sevillana vuelve a interpretar un papel al que ya dio vida hace quince años en el Teatro María Guerrero.
Galiana aclaró que a la hora de enfrentarse de nuevo a su papel se encontró con "una Poncia diferente, ahora me era mucho más familiar". "Es un personaje tremendamente contradictorio, que ha creado una dependencia con Bernarda e incluso tiene un cierto ascendiente sobre ella, hasta llegar al punto de hablar de una quijotización en la que ambos personajes toman un poco de cada uno".
Entre las razones que han llevado a la conocida Herminia de la serie 'Cuéntame cómo pasó' a dar vida de nuevo a este personaje, estaban "por un lado el hecho de que me parecía extraordinario volver a hacer teatro; y por el otro, volver a hacer el mismo papel también era comodamente extraordinario".
Acerca de la obra, la actriz comentó "el acierto que supone afrontarla desde el respeto al texto, sin introducir ningún aspecto novedoso ni revolucionario". "Me gustan las obras como están escritas, y estoy segura de que a Federico también le hubiera gustado".
"LO QUE YO QUERÍA VER"
La responsable de este clasicismo es la directora Amelia Ochandiano, quién afirmó haber hecho "la Bernarda que yo quería ver". "Una de las cosas que más me gusta es el texto, y cuando una obra tiene la carpintería estética y el lenguaje poético que tiene esta obra, uno sólo piensa en no deformar el mensaje que llega al público".
En este sentido, Ochandiano destacó "la verdadera importancia de lo que les pasa a estas mujeres, y disfrutarlo". Para conseguir estos objetivos, la directora admitió haber incluido "sólo dos pequeños cambios: en los cambios de cada acto y un homenaje final" que no quiso desvelar.
La propuesta escénica apuesta por la sencillez, donde priman sobre todo las emociones de las diez mujeres protagonistas, encerradas y sometidas a un régimen dictatorial y a las que dan vida, además de la ya citada Galiana, Margarita Lozano, Concha Hidalgo, Aurora Sánchez, Ruth Gabriel, Palmira Ferrer, Nuria Gallardo, Candela Fernández, Mónica Cano y Saturna Barrio.
Además, se ha cuidado de manera especial la escenografía y el vestuario, con especial importancia para el vestido verde de Adela, las enaguas de holanda, los trajes de cristianar, los abanicos y las camisas, es decir, toda la iconografía asociada a las mujeres de una época.
Durante los tres actos de la obra, Lorca consigue plasmar la España de principios del siglo XX y la lucha por las mujeres de salir adelante. En ese sentido, la directora subrayó "la intención de aprovechar todas las frases sobre la condición de la mujer".
"GRACIAS, ADELA"
La puesta en escena de este texto coincidirá con el Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo. Gabriel indicó "el sufrimiento de estas hijas con el alma encerrada, con una vida encadenada, que no sufre como un bloque sino de manera individual y a las que les han cortado la capacidad de soñar".
También puso especial hincapié en el personaje de Adela, "por encima de los otros", al ser el papel "que mejor encarna estos valores". La actriz agradeció "a todas las Adelas su valentía, ya que por ellas hoy la mujer puede vivir de manera distinta".
Escrita dos meses antes de morir fusilado Lorca, Ochandiano rescató "el reflejo del sentir" del autor granadino, que se puede observar "en ese final tan trágico y que podía indicar que el ya se temía algo".
Galiana recordó que la familia en la que se inspiró el poeta "encarnaba una manera de ser que todavía perdura". Con una casa al lado de la de la propia familia Lorca, los Alba todavía continúan su vida en el pueblo de Valderrubio estancados en la dictadura, según la actriz.