El Ballet de la Ópera de París se reencuentra entre aplausos a un Teatro Real entregado

Du vendredi 22 septembre 2017 au jeudi 12 octobre 2017
(C)JULIEN BENHAMOU / ONP / JULIEN BENHAMOU
Actualizado 22/01/2019 19:05:30 CET

MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Teatro Real de Madrid ha sido el primer escenario elegido por el Ballet de la Ópera de París para actuar en este 2019, en el marco de su 350 aniversario. La primera de las cinco funciones previstas, que concluirán el viernes 26 de enero, ha terminado este lunes 21 de enero entre los aplausos del público asistente, cuya emoción ha ido creciendo a lo largo de toda la velada, expresada a través de numerosos 'bravos' y vítores.

Más de tres siglos de historia avalan a una de las grandes compañías de ballet de repertorio que esta temporada ha regresado al Teatro Real para ofrecer un programa en cuatro partes que viaja musicalmente a través del tiempo y la geografía, al tiempo que propone un amplio abanico emocional, abarcando desde el universo más introvertido hasta la expresión más vitalista, en un escenario minimalista que transmitía una sensibilidad al descubierto.

Sin atender a un orden cronológico, bajo la direccción musical de Maxime Pascal y con interpretación musical de la Orquesta Titular del Teatro Real, el público ha disfrutado con algunos de sus bailarines estrella (en el caso de este 21 de enero, con Hugo Marchand, Amandine Albisson, Florian Magnenet, qLudmila Pagliero, Dorothée Gilbert y Paul Marque) , símbolos de identidad de una escuela que, siendo una de las más brillantes de la tradición clásica, ha incorporado nuevos lenguajes, técnica y carácter con coreografías de George Balanchine, Hans Van Manen y Jerome Robbins.

En el caso de Robbins, su histórica coreografía 'Afternoon of a Faun', estrenada por el New York City Ballet en 1953, ha sido este lunes la encargada de abrir el programa. Concebida como un encuentro casual entre dos jóvenes bailarines, envueltos por el 'Prélude à l'après-midi d'un faune' de Claude Debussy, y con una mirada a la obra de Nijinsky, sigue siendo hoy en día uno de los 'pax de deux' más apreciados por su expresividad, sensualidad y originalidad.

A continuación, Balanchine (uno de los nombres más influyentes en el mundo de la danza, pionero del ballet moderno y fundador, junto a Lincoln Kirstein, del New York City Ballet) ha deleitado a los asistentes con 'Sonatine' , creada junto con 'Rubís' para la compañía americana e incorporadas al repertorio del Ballet de la Ópera de París.

La primera de ellas fue estrenada en la primavera de 1975 para conmemorar el centenario del nacimiento de Maurice Ravel, de cuya obra, 'Sonatine' para piano en fa mayor, toma su nombre. Precisamente, la pianista Elena Bonnay ha sido la encargada de acompañar con este instrumento la actuación en el coliseo madrileño.

En la parte central del programa, de nuevo Robbins --conocido por el gran público por sus creaciones para el musical americano con títulos como 'West Side Story' (1957) o 'El Rey y yo'-- uno de los más reputados coreógrafos de danza del siglo XX, ha ofrecido 'A suite of Dances', estrenada por Mihail Barysnikov en 1994 en el Teatro del Estado de Nueva York.

Durante la misma, el violoncelista Aurélien Sabouret ha interpretado algunos extractos de la Suite para violonchelo solo de Johan Sebastian Bach, mientras que el bailarín Marchand, vestido íntegramente de rojo carmesí, escuchaba la música con movimientos intuitivos. De este modo, ambos artistas han interactuado en una interpretación que comienza con la indiferencia de una improvisación y avanzan de manera lúdica desde la relajación hasta el estilo académico, para alcanzar una infinidad de pasos y variaciones de trayectoria.

Acto seguido se ha interpretado 'Trois Gnossiennes', llamada así por la partitura de Erik Satie, la más reciente de las coreografías interpretadas, en este caso por Hans Van Manen, cuya producción artística cuenta con más de 120 ballets.
Estrenada en 1982, se incorporó al repertorio del ballet parisino en 2017, con la llegada de Aurélie Dupont a la dirección.
Esta ha sido la creación más abstracta de la noche, austera y moderna, pero poseedora de un sentido del ritmo y un fraseo elocuente.

El broche final ha sido para 'Rubís', de Balanchine, situada entre la escuela francesa y la escuela rusa, coreografiada sobre el Capriccio para piano y orquesta de Igor Stravinsky. En ella, se representa América a los ojos del coreógrafo, deslumbrado por los musicales de los años 30 y las improvisaciones del jazz. Esta coreografía formada por casi una quincena de bailarines forma parte del ballet Jewels y pudo verse completa en 2004, en la primera visita del Ballet de París al Teatro Real.

La función del estreno ha estado patrocinada por Rolex y Castellana El Corte Inglés Rolex Boutique. Las restantes funciones tendrán lugar el 23 de enero a las 20.00 horas; el 24 de enero, a las 20.00 horas; y el 26 de enero en sesión doble, a las 17.00 y a las 21.30 horas