Proceso de restauración de las alfombras del Palacio Real - FUNDACIÓN REAL FÁBRICA DE TAPICES
MADRID, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Real Fábrica de Tapices (RFT) ha presentado este viernes el proceso de restauración de tres alfombras de nudo turco pertenecientes al Teatro Real, unas piezas fabricadas en sus propios obradores en 1997 que regresan ahora a la institución para ser intervenidas. Las alfombras, personalizadas con los logotipos del Teatro Real y de la Real Fábrica de Tapices, forman parte de algunos de los espacios más representativos del coliseo madrileño.
Durante la presentación, el director de Producción de la Real Fábrica de Tapices, Miguel Ángel Vargas, ha afirmado que para la institución supone "un orgullo" acometer la restauración de unas alfombras que fueron elaboradas en esos mismos talleres hace casi tres décadas. Según ha señalado, el proyecto refleja el compromiso de la entidad con la conservación del patrimonio y con unos oficios que permiten acompañar cada obra durante toda su vida útil.
Por su parte, el director general del Teatro Real, Ignacio García-Belenguer, ha subrayado el compromiso compartido de ambas instituciones con la conservación del patrimonio. En este sentido, ha señalado que las alfombras están realizadas para convivir con cientos de miles de visitas cada temporada y que forman parte de la experiencia de acudir al Teatro Real.
"Son materiales excepcionales que están realizados para convivir con cientos de miles de visitas cada temporada. Su calidad, su espléndida factura y diseño, hacen que pisar, disfrutar, estas alfombras sea parte importante de la experiencia de venir al Real. Las manos de unos artesanos extraordinarios recuperarán la huella inevitable del uso y el paso del tiempo para las generaciones venideras", ha afirmado.
La restauración tiene como objetivo estabilizar los daños acumulados por el uso y recuperar la estructura de las piezas, respetando el diseño, los materiales originales y la historia de cada alfombra. Entre los deterioros habituales que presentan este tipo de piezas figuran desgarros, pérdida de lana, flecos deteriorados, manchas o deformaciones.
Para ello, el equipo de la Real Fábrica de Tapices sustituye, cuando resulta necesario, los nudos deteriorados por otros nuevos elaborados con materiales compatibles y teñidos en su propia sala de tintes, con el fin de garantizar una integración cromática. Todo el proceso se desarrolla bajo los estándares de calidad y sostenibilidad acreditados por las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001.
La colaboración entre la Real Fábrica de Tapices y el Teatro Real se remonta a 1913, según la documentación conservada en el Archivo Histórico de la institución. Ese año, la manufactura reutilizó dos alfombras para confeccionar una gran pieza de nueve por cinco metros destinada al Asilo de Lavanderas.
Posteriormente, entre 1924 y 1925, se elaboraron tres bocetos originales para el alfombrado de distintas zonas del Teatro Real, entre ellas las escaleras, el patio de butacas, los palcos, las plateas y los salones de gala. Además, la Real Fábrica de Tapices conserva el presupuesto original de fabricación, que contemplaba cerca de 4.700 metros cuadrados de alfombras, así como los libros de producción en los que quedaron registradas las sucesivas entregas de las piezas.
Décadas después, con motivo de la remodelación del Teatro Real entre 1991 y 1997, la institución volvió a confiar en la Real Fábrica de Tapices para fabricar las tres alfombras que ahora regresan a sus talleres para ser restauradas. El diseño elegido recuperó el concebido en el proyecto original de 1924, reforzando así la continuidad histórica entre ambas instituciones.