Actualizado 08/11/2007 00:37 CET

El Real Madrid se remanga para batir a un laborioso Bamberg en la Euroliga

NURENBERG (ALEMANIA), 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Real Madrid recupera poco a poco su vitola de equipo campeón, que el año pasado le sirvió para regresar a la elite del baloncesto español y europeo, después de su triunfo (49-59), rácano por el marcador y trabajado en las formas, sobre el Brose Baskets de Bamberg, en un encuentro correspondiente a la tercera jornada de la Euroliga dentro del grupo C.

Al equipo de Plaza se le distingue incluso cuando le sacan de su parcela, de su estilo. Lejos de marcadores voluminosos, de contiendas resueltas por el intercambio de golpes en ataque, el vigente campeón de la Liga ACB maneja también con acierto las pulsaciones de los partidos roñosos en calidad y cortos en el tanteador.

La clasificación también sonríe a este Madrid. Son primeros, después de tres partidos, y han demostrado en estos coqueteos iniciales con la Euroliga que aspirar a la Final Four de Madrid no es una locura. En Turquía, con el Fenerbahce, salieron victoriosos en un ambiente asfixiante y hace una semana, en una versión más gris, superaron en casa a la Lottomática de Roma agarrándose a las individualidades.

En la tercera entrega de la competición, la defensa, la inteligente lectura del partido desde el banquillo y el superdotado Felipe Reyes, fueron los pilares en que el equipo blanco se apoyó para vencer por 49-59 a un equipo teutón que en sus dos compromisos anteriores -ante Chorale Roanne y Panathinaikos- acarició su primera victoria.

El Brose Baskets, el Bamberg como se le conoce a este grupo de toda la vida, es un equipo amparado en la infraestructura de la selección alemana, pero, claro, sin el gran Dirk Nowitzki. El perímetro, con Green, Hamman y Okulaja -ex del Barcelona- es el mismo que clasificó quinto en el último Europeo. Son todos jugadores de equipo, aptos desde fuera (las primeras tres canastas de los locales fueron triples), pero algo confusos en los momentos decisivos.

Tras el descanso (31-30), el asunto se puso serio. Si bien los porcentajes de tiro continuaban por los suelos, los alemanes, inquietos, fueron desperdiciando continuamente oportunidades para exigir más al Madrid, que cuando se recuperó, fue implacable con su adversario.

En 20 minutos, los de Baviera sólo anotaron 18 puntos. Una cifra insuficiente para detener a un Madrid que articuló su juego ofensivo sobre la figura de su capitán, Felipe Reyes. El pívot, con 21 puntos, fue el máximo anotador del choque y desquició al entrenador rival, Dirk Bauermann, también seleccionador del combinado germano.

El conjunto merengue concluyó el choque sin superar en ningún parcial los 20 puntos, una circunstancia inusual para el Madrid que cuando vio peligrar el resultado (43-48), se apoyó en un segundo recurso ofensivo: Charles Smith, 15 puntos y 3/6 en triples, vital para cubrir la gran laguna del Madrid ante los alemanes, la actuación de los bases -Raúl López y Sergio Llul, 0 puntos-.

Los germanos, que todavía no han conseguido ningún triunfo en su segunda participación en la Euroliga, quedan relegados a la cola de este grupo C, en donde el Panathinaikos (90-94 frente al Partizan en Belgrado) y el Real Madrid luchan de poder a poder por el primer lugar.