El Tau deja escapar otra oportunidad de hacer historia

Actualizado 05/05/2007 1:05:52 CET

ATENAS, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El Panathinaikos griego se impuso al Tau Cerámica por 67-53 en la segunda semifinal de la 'Final Four', que se está disputando en Atenas, en un encuentro muy oscuro del conjunto español, que fracasó por completo en todas las facetas del juego y concedió demasiadas facilidades a los helenos.

Los de Bozidar Maljkovic entregaron el encuentro en los primeros minutos y fueron incapaces de levantarse o, cuanto menos, de mostrar un cambio de actitud para poder cambiar el rumbo del encuentro. El equipo de Obradovic anuló a Scola merced al buen trabajo de Batiste, que hizo desaparecer al mejor de los vitorianos.

El Panathinaikos salió con el acelerador pisado y consiguió deprimir a un Tau muy justo de recursos en ataque. Los de Maljkovic llegaban sin claridad al aro contrario y, además, no concretaron con acierto cada jugada, lo que llegó a desesperarles.

La ineficacia baskonista, sólo salvada por Planinic y el trabajo de Scola, un tanto desacertado, permitió a los griegos, muy arropados por su público, alzarse en el marcador con una seria ventaja al final del primer cuarto (18-9). La escasa anotación de los vascos y el poderío de jugadores como Becirovic impidieron una reacción del equipo español.

Ante este problema, Maljkovic intentó ganar altura en el poste bajo e introdujo a Peker, Scola, y el citado Planinic para intimidar al gigantesco muro heleno, que secó al Tau, un equipo muy combativo en sus lares europeos, pero que hoy rayó a un nivel casi desconocido.

La pájara de los de Vitoria se tradujo en el marcador justo al descanso (35-21) lo que dio más alas a los de casa, que a un ritmo muy suave fueron capaces de desarbolar el juego del Tau, que dio la sensación de tirar el partido cuando aún tenía opciones de lograr la remontada.

EL TAU, UN DESCONOCIDO EN ATENAS

Ni Scola, ni Rakocevic, ni House fueron capaces de levantar el marcador tras el descanso. La defensa individual de los griegos sentenció al Tau, que entregó el partido en los primeros minutos y que no hizo absolutamente nada para levantarlo.

Lo cierto es que fue un partido muy táctico y la batalla la ganó Obradovic, que dispuso sobre su pizarra la mejor de las fórmulas para dejar al Tau con un tanteador extremadamente escaso. La personalidad de los jugadores de Maljkovic simplemente no existió y confirmó la eliminación de la representación española en Atenas tras la derrota previa del Unicaja ante el CSKA de Moscú.