Imanol Garciandia, durante un partido con la selección española. - CAHANDBALL / PILAR FIORDA & FEDERICO SOLER
MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -
La selección española masculina de balonmano ha sellado este sábado un billete para jugar el próximo Campeonato del Mundo de 2027, gracias a su triunfo por 29-36 contra la selección de Israel en la vuelta de su 'playoff' clasificatorio, disputado íntegramente en Buenos Aires (Argentina) como sede neutral.
Nuevamente en La Casa del Handball Argentino, ubicada en el Parque Olímpico de la Juventud de la capital, los 'Hispanos' afrontaron con estatus de visitantes esta segundo partido frente a los israelíes, habiendo ganado ya en la ida por 32-27 ejerciendo como conjunto local.
El botín por defender esa renta de cinco goles, o incluso aumentarla, era un pasaje para jugar ese Mundial que se celebrará del 13 al 31 de enero de 2027 en Alemania, a modo de reválida para el equipo entrenado por Jordi Ribera debido a su discreto papel en el Mundial anterior.
Y la primera mitad de este partido se pareció al de la ida, si bien era Nadav Nizri y no Yoav Lumbroso el faro ofensivo de Israel. Mientras, Dani Fernández guio a España, que levantó dos goles de desventaja y tuvo un +4 (8-12, 9-13) que gestionó hasta el descanso (13-16). No obstante, al regreso de vestuarios cambió la película porque Lumbroso ya se animó.
El portero Yahav Shamir contribuyó a la evidente mejoría israelí con un par de intervenciones y a los 'Hispanos' le funcionaba poco su plan de ataque. Abel Serdio como pivote rascó algún gol, pero Ian Tarrafeta no andaba tan acertado como en la ida y Kauldi Odriozola recibió menos veces que de costumbre en posiciones peligrosas, lo que acusó España.
Los pupilos de David Pisonero recortaron distancias paulatinamente e incluso igualaron el marcador (23-23, 24-24, 25-25), pero entonces entró en acción Sergey Hernández como reemplazo de Gonzalo Pérez de Vargas y sus paradas impidieron que Israel remontase. Dos dianas de Serdio dieron aire al plantel de Jordi Ribera, con más recursos que su contrincante.
Tampoco había ayudado a la selección de Israel la tarjeta roja para Tomer Bodenheimer en plena reacción de sus compañeros, igual que la expulsión de Casado por otro lance de golpe en la cara de un adversario, empañó el desenlace para España. Eso sí, el recuperado colchón de goles lo hizo más llevadero hasta el bocinazo definitivo con marcador sólido.