Publicado 07/09/2020 18:01:32 +02:00CET

Abanicos y Grand Colombier para abrir y cerrar la segunda semana de Tour

05 September 2020, France, Loudenvieille: The peloton rides during the 8th stage of the 107th edition of the Tour de France cycling race, 141 km from Cazeres-sur-Garonne to Loudenvieille. Photo: David Stockman/BELGA/dpa
05 September 2020, France, Loudenvieille: The peloton rides during the 8th stage of the 107th edition of the Tour de France cycling race, 141 km from Cazeres-sur-Garonne to Loudenvieille. Photo: David Stockman/BELGA/dpa - David Stockman/BELGA/dpa

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Tour de Francia se pone de nuevo en marcha, tras un tardío primer día de descanso, con una segunda semana que cuenta con etapas trampa, visita al Macizo Central y llegada inédita al Grand Colombier para perfilar aún más la clasificación general provisional.

Después de nueve etapas consecutivas, este lunes el Tour se ha tomado un breve respiro antes de encarar seis nuevas etapas --dos llanas, una de media montaña y dos de montaña-- que empezarán con una marítima etapa de gran peligro.

La décima etapa, entre las islas de Oléron y de Ré sobre 168,5 kilómetros, es inédita por el hecho de empezar y terminar en dos islas. Pero no será un trámite turista para un pelotón que podría estar sometido a viento, con la posibilidad de que algún equipo busque los abanicos que tanto daño hicieron en la séptima etapa.

Tras una etapa 11 pensada para la fuga o esprint masivo, el jueves habrá que empezar a poner las baterías a cargar. La duodécima etapa es la más larga de esta edición, con los 218 kilómetros que separan Chauvigny de Sarran Corrèze, y tiene 4 cotas de montaña para dar alas a quien quiere buscar sorpresas.

El viernes, el Macizo Central francés aparece de nuevo y lo hará con la llegada al alto de Puy Mary, tras 191,5 kilómetros de sube y baja a lo largo de siete puertos de montaña. Etapa dura en la que podría empezar a agitarse el corral de los gallos aspirantes al triunfo final.

Los velocistas tienen apuntada la siguiente etapa, la decimocuarta entre Clermont-Ferrand y Lyon (194 kilómetros), en su agenda pero a regañadientes. No es para nada una etapa de transición, y si quieren optar a otra llegada masiva deberán subir a buen ritmo el Col du Béal (2ª) en la primera mitad de la jornada.

Será el domingo, antes de la segunda jornada de descanso, cuando el Tour pueda presentar espectáculo mayúsculo. Dependerá de las diferentes estrategias, y de cómo se llegue a la cita, pero Lyon abrirá una etapa 15 con final en el Grand Colombier tras 174,5 kilómetros.

La etapa tendrá una primera parte llana, de calentamiento o de formación de escapadas. Pero la lucha por el amarillo promete sangre, sudor y lágrimas con el Montée de la Selle de Fromentel (1ª, 11,1 kilómetros al 8,1% de pendiente) y el Col de la Biche (1ª, 6,9 kilómetros al 8,9%).

Todo ello antes de la subida casi completa, desde Culoz a sus pies, del Grand Colombier. Una mole de sólo 1.501 metros pero de 17,4 kilómetros de ascensión al 7,1 por ciento de pendiente media, y rampas del 12 por ciento en varios tramos que serán juez importante en este Tour de Francia.

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