Actualizado 28/06/2007 22:50 CET

Ciclismo.- Lissavetzky desea que el próximo Tour sirva para "relanzar el ciclismo desde la limpieza"

Cree que habrá "un antes y un después" de la 'Operación Puerto'

SANTANDER, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, deseó hoy que la próxima edición del Tour de Francia, que arrancará el 7 de julio en Londres, "permita relanzar, desde la limpieza, el ciclismo" que, a su juicio, es un deporte "maravilloso" que "merece mucho respeto".

"Debería haber una gran sentada del ciclismo a nivel mundial" para "poner el marcador a cero y conseguir un nuevo punto de partida", subrayó Lissavetzky momentos antes de participar en el ciclo 'Conversaciones en la Magdalena', de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

El tema de debate de este nuevo encuentro de las 'Conversaciones en la Magdalena' era 'El dopaje en el deporte', y compartían mesa con el secretario de Estado la ciclista Dori Ruano y el subdirector del diario As, Juan Mora.

En un encuentro previo con los medios de comunicación, Lissavetzky destacó que el Tour de Francia de 2006, con el positivo del estadounidense Floyd Landis, demostró que el sistema de control de dopaje funcionó. Reconoció que lo sucedido generó una "situación negativa para muchos" que difícilmente se puede remediar con "parches" y, por ello, abogó por una "gran sentada" del ciclismo mundial y por poner "el marcador a cero".

A su juicio, el Tour de 2006 supuso un "revulsivo" después de la 'Operación Puerto' desarrollada en España por la Guardia Civil entre febrero y mayo de 2006, pero luego vino una "ducha de agua fría" cuando se detectó el positivo de Landis.

Respecto a la 'Operación Puerto' que, según precisó, "no ha terminado desde el punto de vista jurídico y habrá que ver cuál es su desenlace final", opinó que marcará "un antes y un después". En su opinión, "ha servido para mucho" y deseó que haya un "desenlace a la mayor prontitud posible".

Además, recalcó que el "escándalo" en torno al dopaje en el ciclismo "lo organizan aquellos que presuntamente se han estado lucrando, han estado haciendo trampas, se han beneficiado de una situación de cierto grado de tolerancia y permisividad, han perjudicado a los deportistas y les han llevado a algunos a que tengan enfermedades irreversibles".

"LUCHA DECIDIDA" CONTRA EL DOPAJE

Para Lissavetzky, hay una lucha "clara y decidida por parte de todos" en contra del dopaje y subrayó la importancia de que en esa "batalla" se impliquen todos los agentes de la sociedad y colaboren todas las instituciones. También consideró que las actuaciones no deben limitarse a las medidas "represivas", sino que deben acompañarse de acciones preventivas, de sensibilización y de carácter educativo.

Ahora se cuenta ya con un instrumento, como es la Ley contra el Dopaje, que, al igual que la Ley contra el racismo en el deporte, destacó que nace "con un consenso social y político" esencial para "erradicar" prácticas que se deben eliminar del deporte. En sus palabras, la Ley antidopaje ha "puesto el dedo en la llaga" y ha fijado "fuertes sanciones" para el "entorno" de los deportistas.

En cualquier caso, insistió en que no basta con leyes, sino que se requiere también de políticas concretas y contar "con todos los agentes" sociales. El secretario de Estado resaltó que actualmente en la sociedad ha calado la percepción de que el dopaje es "malo" para la salud y para el "juego limpio".

UN PROBLEMA NO SÓLO PROFESIONAL

Sin embargo, insistió en la necesidad de dejar claro que no es sólo un problema del deporte profesional. En este sentido, aludió a estudios realizados en Francia que apuntan que el uno por ciento de los preadolescentes (menores de 15 años) han tomado en algún momento sustancias dopantes, un dato constatado también en Estado Unidos.

También se refirió a informes de la Interpol y a un estudio de un profesor de la Universidad de Turín sobre el tráfico internacional de sustancias dopantes, según los cuales, hay 31 millones de consumidores en el mundo.

Anualmente, de acuerdo con dichos estudios, se mueven 700 toneladas de anabolizantes, equivalentes a 14.000 millones de dosis individuales, además de 70 toneladas de testosterona sintética y 34 millones de EPO y hormona del crecimiento, lo que supone en conjunto un volumen de negocio del 'mercado' de sustancias dopantes de 20.000 millones de dólares en 2006, agregó.

De todas maneras, Lissavetzky añadió que en el deporte no sólo hay "sombras" como éstas y apostó por poner de relieve las "luces" del sistema deportivo, "sin ocultar las sombras".

La ciclista Dori Ruano elogió la labor desarrollada por el secretario de Estado para el Deporte al frente de dicho departamento y resaltó su "valentía" en una tarea que no ha sido "fácil".