Landa recupera algo la sonrisa en el Giro en un día de gloria para Benedetti y Polanc

GIRO DE ITALIA
Actualizado 23/05/2019 18:03:42 CET

BARCELONA, 23 May. (EUROPA PRESS) -

El ciclista italiano Cesare Benedetti (BORA-Hansgrohe) ganó la duodécima etapa del Giro de Italia, disputada este jueves entre Cuneo y Pinerolo sobre 158 kilómetros, siendo el más rápido en la fuga y robando la cartera en el último momento a sus compañeros, mientras que entre los candidatos al triunfo final robaron medio minuto Mikel Landa (Movistar) y Miguel Ángel López (Astana) al resto de aspirantes, con Jan Polanc (UAE) como nuevo líder.

Benedetti, a sus 31 años, logró el primer triunfo en su carrera y lo hizo como tapado, ya que sufrió en la primera gran montaña de esta 'corsa rosa', el Montoso de 1ª categoría, y no estuvo en cabeza en la dura rampa final adoquinada ya en Pinerolo, a 2 kilómetros de la meta, pero llegó 'volando' para superar a Eros Capecchi (Deceuninck-Quick Step) y Gianluca Brambilla (Trek), que perdieron su oportunidad.

El más activo en la cabeza de carrera en los últimos kilómetros, en una escapada que llegó a estar formada por 25 ciclistas, fue Brambilla. Él rompió el grupo, seleccionó a los favoritos en el Montoso y junto a Capecchi llegó a lo alto de la Via Principi d'Acaja --una subida de 450 metros al 14% de pendiente media y una máxima del 20%-- sobre pavé.

Pero ninguno de ellos evitó que llegaran más aspirantes al triunfo de etapa por detrás. Sin darse por vencidos, pese a no verse tan superiores, Damiano Caruso (Bahrain Merida), Eddie Dunbar (INEOS) y el propio Benedetti aprovecharon que los dos primeros iban ya reventados para adelantarlos como flechas. En un esprint limpio, Benedetti fue el mejor y festejó su primera gran, y única, victoria.

A 7:34 del ganador llegaron a meta los otros dos grandes protagonistas de la etapa, esta vez en cuanto a la lucha por la general. Mikel Landa, que recuperó algo la sonrisa en la carrera, y el colombiano Miguel Ángel López (Astana) atacaron en la dura subida al Montoso y tuvieron un premio de casi medio minuto en Pinerolo respecto a los otros líderes.

Como equipo, Astana fue el más inteligente y el más vivo para buscar mover la carrera, pero quien hizo saltar la chispa fue el ciclista español que quiso mostrar su orgullo y decir que no está 'muerto' en este Giro, pese a sus malas contrarreloj y no estar quizá al cien por cien a nivel físico.

Atacó Landa en las primeras rampas duras del Montoso, una ascensión de 8,8 kilómetros al 9,5 por ciento de pendiente media y rampas del 14 por ciento. A su ofensiva replicó el Astana con Jan Hirt y 'Superman' López, que atrapó al del Movistar Team para formar un dueto de grandes quilates y que se entendió bien. Además, tras coronar un puerto que no dejó indiferente ni tranquilo a nadie, tuvieron la ayuda de compañeros rezagados de la fuga como Manuele Boaro o Dario Cataldo (Astana) o Jasha Sütterlin (Movistar). Al final, recuperaron medio minuto, positivo, pero que les sigue dejando algo lejos de la batalla, a más de cuatro minutos.

Más tiempo perdió el hasta ahora 'maglia rosa' Valerio Conti, con dos minutos y medio perdidos respecto al 'grupeto' de favoritos y tres minutos respecto a Landa y López. Aguantó hasta la mitad, casi, del Montoso pero dijo adiós a su liderato para ser tercero en la general. No obstante, le dio el relevo a su compañero Jan Polanc, metido en la fuga y que, sexto en la etapa a 25 segundos de Benedetti, es la nuevo 'maglia rosa' con 4:07 de ventaja sobre su compatriota Primoz Roglic.

El esloveno tiene 1:44 de margen sobre Vincenzo Nibali, quinto en la general pero siendo el 'Tiburón' el segundo mejor colocado de entre los que en principio lucharán por llegar líderes a Verona. Bauke Mollema (Trek), que sufrió durante la etapa, finalmente llegó sin perder tiempo y es sexto, mientras que Miguel Ángel López y Mikel Landa, tras su pequeña recompensa, son ahora decimosexto y vigésimo primero respectivamente.

Este viernes la decimotercera etapa ya serán palabras mayores, entre Pinerolo y el Lago Serrù (en Ceresole Reale) sobre 196 kilómetros. Una etapa a la que la organización le da cuatro estrellas sobre cinco, pero que conlleva subir a los 2.247 metros de altura de la meta en una subida final de 44 kilómetros, si bien el puerto como tal son 20,3 kilómetros al 5,9% de media pero rampas del 14%. Una subida exigente por su longitud, y por estar precedida por el inédito Pian del Lupo y sus largos tramos al 14%.

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