Pogaçar destroza el Tour 2026 en el Tourmalet

El esloveno deja atrás a Vingegaard a 4,1 kilómetros de coronar el mítico puerto y sentencia la etapa antes de Gavarnie-Gèdre

09 July 2026, France, Gavarnie-Gedre: Slovenian cyclist Tadej Pogacar of UAE Team Emirates XRG celebrates after winning the stage six of the 2026 Tour de France cycling race, a 186.20 km from Pau to Gavarnie-Gedre. Photo: David Pintens/Belga/dpa
09 July 2026, France, Gavarnie-Gedre: Slovenian cyclist Tadej Pogacar of UAE Team Emirates XRG celebrates after winning the stage six of the 2026 Tour de France cycling race, a 186.20 km from Pau to Gavarnie-Gedre. Photo: David Pintens/Belga/dpa - David Pintens/Belga/dpa
Europa Press Deportes
Actualizado: jueves, 9 julio 2026 17:43

  

   BARCELONA, 9 (EUROPA PRESS)

   El ciclista esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates-XRG) ha dado este jueves un golpe de autoridad en el Tour de Francia 2026 al imponerse en la sexta etapa, disputada entre Pau y Gavarnie-Gèdre sobre 186,2 kilómetros, tras lanzar un demoledor ataque a 4,2 kilómetros de la cima del Tourmalet que dejó sin respuesta al danés Jonas Vingegaard (Team Visma | Lease a Bike), que llegó a 2:38 minutos en meta, para vestirse además con el maillot amarillo.

   En la primera gran etapa de alta montaña de esta edición, Pogacar rompió la carrera en el puerto más emblemático de los Pirineos con una aceleración que únicamente pudo intentar seguir inicialmente Vingegaard, aunque el danés terminó cediendo antes de coronar el Tourmalet y vio cómo el vigente campeón se marchaba en solitario, a 42 kilómetros de meta, hacia una victoria que cambia por completo el panorama de la clasificación general.

   El hasta ahora líder, el noruego Torstein Træen (Uno-X Mobility), perdió el maillot amarillo tras quedarse descolgado en el Tourmalet y sufrir además una caída durante el descenso, que obligó a recibir asistencia médica antes de poder continuar la etapa. También fue una jornada muy complicada para el Movistar Team, que perdió por abandono al belga Cian Uijtdebroeks.

   Pogacar dio una exhibición de fuerza en el Tourmalet. En la sexta etapa del Tour, con un mundo de carrera por delante. Y ni siquiera necesitó que su compañero Isaac del Toro endureciera el ritmo antes de lanzar su ofensiva, porque apenas hizo unos 300 metros a su rueda antes de, a 4,2 de la cima del Tourmalet, cambiar el día y la carrera.

   El esloveno, sentado sobre la bicicleta y con una aparente facilidad, cambió el paso y dejó clavados a todos sus rivales. A partir de ese momento, los últimos kilómetros del histórico puerto, lleno de público, ofrecieron una imagen demoledora, con una interminable fila de corredores ascendiendo completamente de uno en uno, sin grupos y cada cual a su propio ritmo.

   El vigente bicampeón de la ronda gala coronó además el Tourmalet tras completar la ascensión en 35:02 minutos, estableciendo un nuevo récord de la mítica cima pirenaica antes de ampliar todavía más su ventaja durante el descenso y en la subida definitiva hacia Gavarnie-Gèdre. Con este triunfo, Pogacar suma ya 23 victorias de etapa en el Tour de Francia y alcanza las 123 victorias profesionales.

   Y la respuesta de Vingegaard duró apenas unos minutos, cuando alimentó durante unos kilómetros la esperanza de mantener vivo el duelo y este Tour que, salvo sorpresa, parece estar ya reservado. El danés fue el único capaz de reaccionar al violento cambio de ritmo del esloveno, pero, cuando parecía estabilizar la diferencia e incluso contener la sangría, comenzó a perder metros a unos dos kilómetros de coronar el Tourmalet. Sin compañeros a su lado, con Sepp Kuss incapaz de acompañarle en el momento decisivo y Matteo Jorgenson descolgado mucho antes de lo esperado, el líder del Visma acabó cediendo 2:38 en la línea de meta.

   Por detrás se vivió otra carrera. El joven francés Paul Seixas (Decathlon CMA CGM Team), que sin duda es la gran esperanza de los galos para el presente y futuro inmediato, llegó a marcharse en solitario tras los dos gallos durante buena parte del ascenso al Tourmalet, aunque fue alcanzado antes de afrontar la subida final hacia Gavarnie-Gèdre, donde volvió a formarse un reducido grupo de favoritos.

   En ese grupo sobresalió el mexicano Isaac del Toro (UAE Team Emirates-XRG), que lanzó el esprint para hacerse con la tercera plaza, apenas 19 segundos por detrás de Vingegaard, mientras que el español Juan Ayuso (Lidl-Trek) volvió a firmar una sólida actuación para cruzar séptimo la meta, controlar las diferencias con los principales aspirantes y mantenerse plenamente instalado en la pelea por los puestos de honor de la clasificación general.

   También destacó la resistencia de corredores como Remco Evenepoel (Red Bull-BORA-hansgrohe), su compañero Florian Lipowitz (Lidl-Trek) o el propio Seixas, todos ellos capaces de minimizar daños tras el demoledor ataque del campeón del mundo, aunque ninguno pudo discutir la superioridad exhibida por Pogacar en la jornada reina de estos primeros compases del Tour. Todo apunta a que su lucha será por arrebatar a Vingegaard el segundo puesto.

   Tras la exhibición de Pogacar, la clasificación general queda completamente revolucionada. Pogacar recupera el maillot amarillo con 2:42 de ventaja sobre Vingegaard, mientras que su compañero Isaac del Toro asciende hasta la tercera plaza, ya a 3:27. Remco Evenepoel es cuarto, a 3:30, y el español Juan Ayuso se sitúa quinto, a 3:34, plenamente asentado entre los aspirantes al podio y con apenas 7 segundos de desventaja respecto al belga. Paul Seixas es sexto, a 3:55, y Florian Lipowitz, séptimo, a 4:00 minutos.

   La etapa también resultó cruel para Træen. El noruego ya había perdido virtualmente el liderato durante la ascensión al Tourmalet cuando sufrió una caída en el descenso que agravó todavía más su situación. Tras permanecer varios minutos siendo atendido por los servicios médicos, pudo reemprender la marcha, aunque volvió a necesitar asistencia sobre la bicicleta, despidiéndose de la peor forma del maillot amarillo.

   El Tour afrontará ahora tres jornadas de perfil muy distinto. Este viernes la séptima etapa, entre Hagetmau y Burdeos, presenta un recorrido prácticamente llano favorable para una escapada con opciones o, más probablemente, para un esprint masivo. El sábado volverá a repetirse un guion muy similar entre Périgueux y Bergerac, mientras que el domingo llegará una etapa de media montaña entre Malemort y Ussel, con cuatro puertos puntuables, incluido uno de segunda categoría, que podría ofrecer nuevos movimientos antes de que regrese la gran montaña.

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