MADRID 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
El ciclista del equipo Movistar Rubén Plaza ha asegurado, tras proclamarse vencedor de la 28 edición de la Vuelta a Castilla y León, que es un triunfo que le "sabe a gloria" después de "casi cuatro años" esperando este momento y después de todo por lo que ha pasado el ciclista alicantino.
"Han sido casi cuatro años y después de todo lo que he pasado, es un triunfo que me sabe a gloria. Sabía que estaba bien porque después de la Vuelta a Cataluña estuve diez días en casa, recuperando y entrenando bien y las sensaciones eran buenas", aseguró el alicantino tras proclamarse vencedor de la Vuelta a Castilla y León.
Además, explicó que las bonificaciones le facilitaron el triunfo final. "La idea era jugárnosla desde abajo con Javi Moreno. Ha arrancado un par de veces, pero no ha abierto hueco y he aprovechado un parón para probar. Sabía que podía llevarme la general porque iba viendo a Mancebo detrás y sabía que él no llevaba bonificaciones. Para mí, interiormente, supone mucho esta victoria", subrayó.
Por otro lado, expresó su felicidad tras volver a la senda del triunfo. "Era casi un reto personal y no niego que en algunos momentos casi había perdido la confianza en volver a ganar, en ser el de antes. Sólo yo sé por lo que he pasado estos dos años. Ha sido una lesión muy jodida, tuve que empezar casi de cero porque me quedé sin musculatura y todavía hoy que creo que la pierna se está recuperando", afirmó.
Por último, quiso dedicarle la victoria al médico que le operó y a su fisioterapeuta. "Esto es como ver la luz al final del túnel y me va a dar confianza de cara al futuro. Quiero dedicárselo al médico que me operó, Ignacio Ginebreda, y al fisioterapeuta Jordi Reig, que se encargó de la rehabilitación porque sin ellos no podría haberlo superado", finalizó.