El Akasvayu ofrece una exhibición para alcanzar su primera final europea

Actualizado 14/04/2007 0:54:13 CET

GIRONA, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Akasvayu Girona ofreció su mejor versión en el momento oportuno para reconciliarse con la victoria en Fontajau en la semifinal de la Fibacup y se exhibió ganando de 31 puntos al MMT Estudiantes (89-58) en un partido que lleva al cuadro catalán a su primera final europea, en la que se medirá al Azovmash de Mariupol ucraniano.

La afición de Fontajau, donde los locales llevaban cinco derrotas consecutivas en sus últimos partidos en la ACB, disfrutó de nuevo del mejor Akasvayu, el equipo dirigido por Svetislav Pesic que se había venido mostrando intratable en la competición europea, en la que alcanza la final con 15 victorias y una sola derrota.

Invicto como local, este domingo le espera la final ante el Azovmash, un equipo que también aspira a su primer título europeo y que ha asombrado en su camino hasta Girona, donde ganó con justicia a la histórica Virtus de Bolonia en la primera semifinal (73-74), aunque no al nivel ofrecido por el Akasvayu Girona.

El equipo catalán dio muestras ante el Estudiantes de su capacidad para asumir sin complejos el favoritismo que le concede su trayectoria y su condición de anfitrión y se mostró superior y más agresivo, logrando imponer un alto ritmo de juego de principio a fin, empujado por los aficionados que llenaron el pabellón.

Bajo un ambiente extraordinario, del que también participaron los 800 'dementes' de Estudiantes, el Akasvayu, liderado por McDonald, máximo anotador con 21 puntos, salió decidido a por la victoria ante un Estudiantes que nunca encontró la manera de frenarlo, pese a las variaciones en defensa que fue introduciendo De Pablos.

Con ventaja desde los primeros minutos, el Girona, también muy fuerte en defensa, alcanzó su máxima renta hasta el momento, de 12 puntos, en la conclusión del primer cuarto (26-14). Salenga, Sada, Ariel McDonald y Fucka cobraban el protagonismo de un equipo que había arrancado ofreciendo su mejor nivel, a la altura de la ocasión.

Enfrente, el conjunto colegial se veía superado y tenía como referencia a Will McDonald, aunque encontró el revulsivo de Mendiburu en el segundo cuarto, más igualado, pese a que nuevamente los locales incrementaron su ventaja, llegándose a ir de 13 (39-26) tras un parcial de 12-3 que culminaba un mate de Sada.

La tensión que respiraba Fontajau creció entonces gracias a una intervención de Pesic, todo un veterano en finales, ganador nato y buen conocedor de las estrategias que espolean a una grada, que se ganó una técnica al encararse con el árbitro, hasta el punto de que tuvo que ser frenado por uno de sus jugadores, Bagaric.

En esos minutos, sin embargo, el Estudiantes empezó a rechacerse, aunque el marcador no ofrecía grandes variaciones y arribó el descanso con una desventaja de 11 puntos (41-30). Después, de nuevo los de Pesic se emplearon con máxima intensidad y acierto en las transiciones hasta empezar a dejar el partido sentenciado.

Era posiblemente la última oportunidad del Estudiantes, pero jugadores como Garnett (5 puntos) e Iturbe (6) seguían sin aparecer, y Jansen (0) se vio obligado a abandonar por una lesión de gravedad, por lo que el Akasvayu, redoblando su acierto con jugadores como San Emeterio y el gran McDonald que reclamaba la grada, no concedió ninguna facilidad.

El equipo de Pesic encaró con 21 puntos de ventaja (63-42) el último cuarto, en el que completó el festival. Fueron minutos de auténtico delirio para el Girona, ya sin rival sobre la pista y con la 'ola' recorriendo las gradas de Fontajau, que culminaron con una victoria soñada, por una renta de 31 puntos.

El partido supuso la primera derrota del Estudiantes desde la llegada de De Pablos, con el que había acumulado una serie de 12 victorias consecutivas que acabó de mala manera. Sólo uno de sus jugadores pasó de los 10 puntos, McDonald, que sumó 11.